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"El salario mínimo es un concepto que en el país había perdido vigencia, por lo que el gobierno procura que vuelva a tener valor y que ningún trabajador gane menos de ese valor por ocho horas de trabajo. Esa es una cuestión central", aseguró Tomada.
El ministro, junto a la gremialista Susana Rueda, que integra el triunvirato cegetista junto a Hugo Moyano y José Luis Lingeri, asistió hoy al acto de clausura del "Primer Encuentro Regional de Jóvenes Gremialistas de UNI-Américas", durante el cual conversó con los periodistas y respondió numerosas preguntas.
Durante su exposición, Rueda se preguntó nuevamente "a quién representa (el piquetero) Raúl Castells" y explicó que la central obrera "representa a 7 millones de trabajadores y es una institución que funciona con legalidad y legitimidad".
"¿A quién representa Castells para extorsionar a la CGT para que lo reciba tal día y tal hora, con una delegación de no sé quiénes o no se cuántos, a la vez que advierte que tiene un programa que si no se adopta provocará un paro?", se preguntó. También inquirió a los presentes: "¿paro de quiénes?".
Respecto de la convocatoria realizada hoy a los sectores empresarios rurales para que se sumen al Consejo del Empleo, Productividad y Salario Mínimo, Tomada dijo que respondieron "muy bien, van a concurrir y en ningún momento hubo condicionamiento".
Explicó que "el Consejo analizará el haber mínimo general", aunque aclaró que ello "no se relaciona con la política salarial de las provincias, en la que el gobierno no puede intervenir".
"Se está saliendo de una de las crisis más fenomenales que haya padecido el país", indicó el ministro en otro orden. También se refirió a la relación con los distintos sectores piqueteros, respecto de lo cual dijo que desde "el Ministerio de Trabajo existe un diálogo permanente que, a veces, da resultado y otras genera situaciones de conflicto, pero siempre se intenta ofrecer respuestas a las necesidades planteadas", aseveró.
El encuentro, que se realizó en el hotel del gremio de la sanidad (FATSA), reunió a representantes regionales de la UNI (Unión Network International), organización gremial que surgió de la fusión de otras cuatro entidades que agrupan a 15,5 millones de miembros de 900 sindicatos de 140 países, se informó.
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