A diez años del Mercosur, todavía no está claro si fue bueno o malo para el país. A esta conclusión llega el estudio realizado por el Departamento de Comercio de la Unión Industrial Argentina (UIA) que encabeza el empresario Alberto Ibáñez. El miércoles próximo, la entidad que preside Alberto Alvarez Gaiani presentará oficialmente ante su Junta Directiva las conclusiones del trabajo preparado por la gente de Ibáñez, cuyos puntos centrales adelantó el propio empresario en diálogo con este diario:
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• El acuerdo permitió que el comercio en la región creciera de manera espectacular. ¿Esto es bueno o malo? Creo que siempre que crece el comercio es bueno, pero lo negativo es que no creció para nosotros en la proporción que debería haberlo hecho.
• En estos diez años, la Argentina exportó a sus socios del Mercosur por u$s 74.000 millones e importó desde esos mismos países u$s 60.000. Esto es bueno; lo complicado es que de lo que se exportó, 35% (o sea u$s 26.000 millones) fueron bienes prima-rios -agrícolas, combustibles y algo de energía-mientras que de lo que se importó casi la totalidad era de productos manufacturados.
• Otro dato negativo es que el total de las exportaciones argentinas al Mercosur representaron 1,3% del PBI combinado de esos países; las importaciones, 2,1% de nuestro PBI.
• Las cifras marcan claramente que no se aprovechó el enorme tamaño de la economía del socio principal para incrementar las ventas a Brasil, industriales o no.
• Porque de haberse exportado en la misma proporción del PBI que se importó, la Argentina le habría vendido a Brasil (y al resto de los países miembro) unos u$s 15.000 millones más en estos diez años de vigencia del acuerdo.
• Dificultades
Ibáñez admitió que «todavía hay muchas cosas por hacer para perfeccionar el funcionamiento del acuerdo; hay medidas que nunca se pusieron en práctica, como la compensación por asimetrías, y sin entrar en términos como 'invasión', 'campañas' o similares, es verdad que hay dificultades en la relación bilateral que deben ser subsanadas a nivel gobierno, pero con la colaboración de los empresarios».
Y si bien es un dato público que la balanza comercial con Brasil viene exhibiendo cifras cada vez más favorables a los «socios», Ibáñez les recordará a sus colegas de la UIA que el país pasó de un saldo positivo de u$s 2.826 millones en diciembre de 2002 a uno negativo de u$s 105 millones en marzo de este año (según datos del INDEC), lo que marca una preocupante tendencia; es que, de los últimos doce meses, apenas en dos -y por montos ínfimos-las cifras resultaron favorables a la Argentina.
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