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28 de agosto 2008 - 00:00

Un inesperado aliado para calmar mercados

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Inimaginado para las ínfulas oficiales apenas unos meses atrás, Cristina de Kirchner debió recurrir a los EE.UU. para tratar de enviar señales de tranquilidad a la comunidad internacional en medio de la incertidumbre que existe sobre la economía argentina.

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Todo un cambio de roles: mientras los alertas llegan desde España -alguna vez principal aliado de la Argentina y de los Kirchner en el concierto mundial- la Casa Rosada se abrazó a Tom Shannon, delegado de George W. Bush para trasmitir indicios de calma y orden.

Durante unos 50 minutos, la Presidente recibió a Shannon en Balcarce 50, escoltada por el canciller Jorge Taiana. En tanto, el funcionario de Estados Unidos se hizo acompañar a la cita por el embajador de ese país en Bueno Aires, Earl Anthony Wayne.

Previamente, Shannon se había reunido con Taiana en el Palacio San Martín. Luego de la charla con la Presidente, el delegado de Bush dialogó unos minutos con el jefe de Gabinete, Sergio Massa. A su paso por Casa Rosada, pronosticaron que «el proceso de relación con la Argentina continuará no importa quien gane las elecciones», el demócrata Barack Obama o el republicano John Mc-Cain.

Shannon trasmitió, además, que «la Argentina es un ancla de la democracia y la estabilidad en la región», en lo que fue leído como un nuevo mensaje para que la administración Kirchner contenga la influencia en Sudámerica del presidente venezolano, Hugo Chávez.

Pero, además, intervenga para contener los desbordes en Bolivia.

De todos modos, el dato central de la visita de Shannon fue el de dar una señal de confianza al escenario internacional que observa con incertidumbre la situación financiera argentina, sobre todo luego de la colocación de deuda a 15% en manos de Chávez.

En ese aspecto, la Casa Rosada busca el respaldo de Washington en la renegociación que tiene en carpeta con el Club de París y que requierela intervención, más allá de la resistencia de Néstor Kirchner, del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Al respecto, sería clave un respaldo del delegado de Estados Unidos en el fondo a los planes que acerque el gobierno argentino para normalizar la relación con aquel organismo de crédito al que le adeuda algo menos de 5.000 millones de dólares. Así y todo, la cuestión Club de París no fue abordada -según se informó- de manera amplia. Tampoco, claro, Shannon hizo observaciones sobre los puntos que son vistos con alarma por los mercados: sobre todo la situación del INDEC y la falta de un acuerdo, todavía con los tenedores de bonos que no ingresaron al canje de deuda.

Más formal, la Presidente y Shannon conversaron sobre la relación bilateral y asuntos regionales, se repasó la ronda de Consultas Bilaterales de Alto Nivel que se llevará a cabo en el mes de noviembre en Washington y el viaje que la Presidente realizará a Nueva York en setiembre para participar de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

También se estudió «cómo contribuir a incrementar el comercio y las inversiones entre ambos países» y se puso sobre la mesa el contenido de la próxima Cumbre de las Américas, prevista para 2009 en Trinidad y Tobago.

En la que fue la tercera cumbre Cristina-Shannon en cinco meses no hubo referencia, se dijo, a la causa que en Estados Unidos se desarrolla sobre el affaire Antonini Wilson.

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