Un largo camino desde Plaza de las Carretas

Economía

La Bolsa de Cereales fue fundada el 15 de mayo de 1854, apenas un año después de sancionada la Constitución nacional. Sus fundadores fueron pequeños comerciantes, molineros y terratenientes de la Ciudad de Buenos Aires y del Litoral. Su primer nombre se lo dio su ubicación geográfica, la Plaza 11 de Setiembre -actual Plaza Miserere-, también denominada Mercado del Oeste o Plaza de las Carretas. Por eso se la conocía como Asociación Comercial del 11 de Setiembre, Sala Comercial del Mercado 11 de Setiembre o Sala de Comercio de Frutos del País 11 de Setiembre.

El desarrollo del Mercado 11 de Setiembre fue clave durante los primeros años. Sus socios aumentaron notablemente: en 1886 sumaban 152, en tanto que en 1913 ya eran 1.257, más el registro de otros 236 empleados dependientes. En 1898 obtuvo su personería jurídica y hacia 1902 organizó un tribunal arbitral para dirimir las diferencias comerciales entre sus miembros. Finalmente, en 1907 reformó sus estatutos y pasó a denominarse Bolsa de Cereales. Estos cambios evidenciaron el crecimiento de la entidad y las nuevas relaciones que establecía con la vida política y económica del país.

Desde ese entonces -cuando comenzaba a organizarse el Estado nacional y a edificarse el modelo económico basado en la actividad primaria y en la exportación-, hasta el momento actual, en el que se consolida la democracia y en el que las exportaciones de cereales constituyen uno de los rubros más relevantes de las exportaciones, la institución ha acompañado paso a paso el camino recorrido por la sociedad argentina. Desde aquella lejana participación en la Exposición Universal de París (1889), que le valió la obtención de una medalla de oro por la excelencia de su presentación, hasta la creación, en nuestros días, de la Asociación Panamericana de Bolsas de Productos, se convirtió en un pilar fundamental de la comercialización de granos y de sus derivados en el continente.

La Bolsa de Cereales desempeña un papel significativo en nuestra vida económica y política. Entre sus principales objetivos se destacan: promover el desarrollo de la economía nacional, alentar la formación de entidades representativas de todos los gremios vinculados a la rama agroindustrial, ofrecer un lugar de reunión para sus asociados, facilitarles las mejores condiciones de seguridad y legalidad en la concertación de sus operaciones y, finalmente, ofrecer un ámbito de transparencia para la cotización de bienes agrarios, como el mejor modo de auspiciar el desarrollo de la comercialización bursátil.

¿Quiénes integran la Bolsa de Cereales y cuál es su sistema de representación? La Bolsa agrupa a productores, acopiadores, cooperativas y corredores, dos modalidades de mercado, Futuro y Disponible, y, finalmente, compradores (exportadores, industriales) con sus sistemas de control y arbitraje.
La actividad agroindustrial del país está ampliamente representada en el funcionamiento de la entidad. El gobierno, la dirección y la representación son ejercidos por el consejo directivo, integrado por miembros electos por la asamblea general de socios y por los presidentes de las entidades adheridas.

Fuente: «La Bolsa de Cereales en la historia argentina 1854-2004».

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