Un revés para el monopolio «Clarín»: el ministro de Industria, Energía y Minería de Uruguay, Jorge Lepra, dejó en suspenso la ampliación de concesión del servicio de televisión por cable que hubiera beneficiado a Multicanal, subsidiaria del grupo que comanda Héctor Magnetto. Según informa el diario montevideano «El País», la resolución de Lepra suspende el acto administrativo de la Unidad Reguladora de los Servicios de Comunicación (URSEC) dictada el pasado 15 de diciembre, que facultaba a la empresa Bersabel SA (el nombre elegido por Multicanal para actuar en el vecino país) a ofrecer TV de pago fuera del área metropolitana de Montevideo.
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Esa disposición de la URSEC había motivado la presentación de más de 50 recursos administrativos por operadores de cable locales, además de dos recursos de amparo que fracasaron. Obviamente, lo que buscaba el monopolio «Clarín» era borrar la competencia, tal como hizo en la Argentina en la década del 90, con el doble recurso de comprar los cables chicos previo ahogo por no proveerles fútbol codificado ni la señal de «Canal 13» (también del monopolio). Estas compras terminaron en el default de Multicanal, del que salió con una gigantesca quita, por lo que podría decirse que la cuasi monopolización del mercado de TV por cable en la Argentina -que se completará cuando se anuncie oficialmente la ya casi concretada fusión con CableVisión, con la inexplicable anuencia de las autoridades de Defensa de la Competencia argentinas- la terminaron pagando quienes le prestaron la plata para esas compras a «Clarín».
En Uruguay parecen tomarse más en serio estas cuestiones: los cableros chicos adujeron que el permiso dado por la URSEC a Bersabel fue adoptado en forma «ilegal», mediante un proceso «poco transparente»; agregaron en sus demandas que su puesta en ejecución generaría una posición dominante en el mercado de televisión para abonados, «favoreciendo a una empresa multinacional». Los operadores de cable plantearon además que la URSEC hubiera debido informarlos, y alegaron que la decisión de este organismo viola reglamentos y decretos dictados por el Poder Ejecutivo en lo que se refiere a que cada licencia debe corresponderse con un área geográfica determinada.
No obstante, el director de la URSEC, León Lev, aseguró que el permiso de ampliación de la concesión para Multicanal está «absolutamente fundado» desde el punto de vista técnico y jurídico, ya que busca «fomentar la competencia» y «defender a los usuarios». Curiosa visión la de este funcionario oriental, que parece calcada de otros que esgrimieron el mismo argumento para autorizar la desmedida expansión de Multicanal en la Argentina. De hecho, este «fomento de la competencia» terminó en la Argentina con dos grandes empresas a punto de fusionarse en una que controlará más de 95% de la TV paga.
Multicanal compró en 2005 la empresa de televisión para abonados de Montevideo TVC, que transmite por el sistema aéreo UHF, amplió la cantidad de canales disponibles para los abonados y solicitó autorización para emitir sus señales en la zona sur del país, a una distancia no mayor de los 90 kilómetros de la capital.
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