Polémica expansión de Tienda Inglesa en cadenas de Uruguay

Economía

El accionista mayoritario es Goldman Sachs. Negocia la compra de los supermercados Disco, Devoto y Geánt. Alertan por un posible monopolio.

Montevideo. La decisión del banco de inversión Goldman Sachs, accionista mayoritario de Tienda Inglesa de Uruguay, de negociar la compra de las cadenas Disco, Devoto y Geánt, generó un alerta entre los analistas del sector de supermercados. Advierten que los movimientos que estuvo haciendo la cadena del accionista estadounidense en los últimos meses podrían implicar violaciones de algunas normas existentes; algo que podría derivar en una investigación de la SEC, en Wall Street, y de las autoridades locales, incluso antes de que cambie la Ley de Promoción y Defensa de la Competencia, como ocurrirá el próximo 12 de abril.

Ocurre que en los últimos meses, mientras mantienen charlas con los dueños de Disco y Devoto; Tienda Inglesa ha venido realizando una serie de “asociaciones” con otras cadenas locales o regionales, que no sólo implica la extensión del territorio que cubre su red de locales comerciales, sino también, un creciente poder de negociación sobre los proveedores de los productos que llenan sus góndolas.

Tienda Inglesa habría cerrado acuerdos por lo menos con 15 sociedades (anónimas y de responsabilidad limitada) y la toma del control operativo de 19 locales comerciales, ubicados en Montevideo y Canelones, dos de las zonas de mayor poder de compra y caudal de ventas, justo dos de las tres áreas donde la empresa tiene concentrados su locales.

¿Acaso Tienda Inglesa se está haciendo competencia a sí misma?, plantean. Y se responden que no, sino que está tomando una posición dominante geográfica con diferentes locales, muchos de ellos con diferentes razones sociales, que imponen precios que afectan a la competencia.

Por ejemplo, en Montevideo, Tienda Inglesa hizo acuerdos por 5 locales de Exprés, Carrousell, Maroña, Millán y Raffo, La de Herrera y Raña, El Morro, El Tío. Red Market y Prisma. En tanto que en Canelones lo hicieron con Costa Verde, Pinamar, La Cueva, Fuentes y Las Piedras.

Estos acuerdos tienen un formato más o menos similar: Tienda Inglesa toma la gestión de las sucursales comerciales, paga a sus dueños 5% de las ventas (en promedio), negocia con los proveedores en forma unificada con Tienda Inglesa, el personal queda en manos del dueño original e, incluso, llega a pagar un alquiler para mantener la ubicación del inmueble. En algunos casos, se incluye una cláusula de compra, a futuro, y una fórmula para fijar ese precio de adquisición, sin la opción se ejecuta.

Es clave que los trabajadores quedan bajo la responsabilidad de los dueños originales, es una forma de tercerización laboral (quizás no en los papeles, pero si en la práctica); mientras que Tienda Inglesa obtiene un local ya impuesto, con clientela y funcionando, sin pagar un valor llave; genera mayor poder de venta (evitando la competencia de precios entre locales comerciales cercanos); y si el negocio va bien, lo compran, si va mal, lo dejan (no ejercen la opción de adquisición).

En el fondo, con este accionar, se elimina la competencia incómoda.

Pero hay un detalle más: una vez que Tienda Inglesa se hace cargo de un local comercial, envía una carta a los proveedores informando que, desde cierta fecha, todas las negociaciones de compra-venta pasan a sus manos y bajo las condiciones que tiene cada proveedor con la cadena que tiene como socio mayoritario a Goldman Sachs. Pero, si la cadena barrial tiene mejores condiciones de compra que Tienda Inglesa, estas pasan a la nueva propietaria, para todas sus sucursales.

Formalmente, no es una compra-venta, pero en el fondo, es una transferencia de toda la vida comercial de esos espacios de venta, que aunque mantengan sus nombres de fantasía, operativamente hablando, son efectivas sucursales de Tienda Inglesa.

La pregunta es: ¿No afecta las normas de compliance de Goldman Sachs este tipo de operatorias de una de las sociedades comerciales que controla? En EE.UU. estas normas son muy duras y una denuncia de violación de estas regulaciones derivaría en una profunda investigación del órgano regulador de los Estados Unidos. ¿Tanto vale Tienda Inglesa para que el banco de inversión estadounidense corra tan alto riesgo?, se plantean los especialistas.

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