El equipo económico está tomando medidas gradualmente para poder pagar los fuertes vencimientos del Fondo y de BODEN que operan en los próximos meses. Trascendió ayer que son cerca de $ 2.000 millones los que podrá utilizar Roberto Lavagna, que están en fondos fiduciarios, mayormente destinados a obra pública. No alcanza para cerrar las cuentas de 2005, pero es un avance. Todo depende de cuándo logre el gobierno sellar el acuerdo con el Fondo Monetario. Con el dinero del superávit y esos $ 2.000 millones, alcanzaría hasta agosto para cumplir. Llama la atención la lentitud con que el gobierno lleva a cabo esa negociación con el Fondo. Todavía no hay señales de que se envíe una misión a Washington (el gobierno no quiere que los técnicos del organismo negocien en Buenos Aires). Paralelamente, se están por emitir más BODEN 2012 y 2014. Pero, si lo hicieran hoy, deberían convalidar una tasa cercana a 10% anual en dólares. Muy alta. Por lo menos, ya se nota una mayor prudencia del gobierno en lo fiscal, ante los interrogantes que existen de corto plazo.
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