El ministro brasileño de Agricultura, Marcus Pratini de Moraes, espera resolver pronto la prohibición temporal de Estados Unidos para importar sus productos cárnicos, impuesta hace cuatro días como precaución contra la enfermedad de la «vaca loca». «Brasil está absolutamente libre de la Encefalopatía Espongiforme Bovina», afirmó Pratini de Moraes tras una reunión privada con su colega de Estados Unidos, Ann Veneman.
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«Esperamos resolver esto en un plazo muy corto», agregó. Aunque no existe un plazo para el levantamiento de la prohibición temporal, Pratini de Moraes aseguró que Brasil está a salvo de la mortal enfermedad que afecta al ganado bovino y ovino.
El funcionario brasileño viajó a Washington después que Estados Unidos, Canadá y México bloquearon el viernes las importaciones de salsa de carne, carne enlatada, gelatinas y otros derivados de la carne procedentes de Brasil.
Las autoridades estadounidenses sostienen que, aunque no hay evidencia del mal de la «vaca loca» en Brasil, les preocupa que algunos productos cárnicos brasileños pudieran haber estado en contacto con carne procedente de Europa, afectada por un brote de la mortal enfermedad.
Unas 90 personas en Gran Bretaña, Francia e Irlanda han muerto o han sido diagnosticadas con la variante humana de la Encefalopatía Espongiforme Bovina, la enfermedad de Creutzfeldt-Jacob.
En tanto, desde Brasilia, el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Lafer, dio a conocer una nota oficial en la que expresa que «no se justifica» la decisión de Canadá de imponer una veda a las carnes brasileñas y advierte que esa «actitud intempestiva» puede tener consecuencias negativas para las relaciones comerciales de Canadá con Brasil.
«Si Canadá insiste en actos que perjudican el comercio exterior de Brasil, el gobierno se reserva el derecho de adoptar las medidas que juzgue convenientes», advirtió el canciller brasileño.