Tocaron clarines triunfales en la víspera, la ruleta de la tendencia actual dijo que debía caer la bolilla en el casillero «verde», y todos, a partir del propio recinto rector del NYSE, se encolumnaron para rendir favorablemente en su segmento accionario. En tal tesitura, Buenos Aires no sacó buen partido del día, y más allá de poder consignar el signo positivo igual que los demás, lo obtenido fue muy suave en el cambio de cotizaciones generales. El Merval nunca sufrió el tener que ir por debajo del anterior, pero tuvo un mínimo casi en la raya y el cierre del día: se anotó junto con un nivel de «385», mucho más próximo al mínimo que al máximo de la fecha, que supo tocar los «389». Es la incógnita pendiente para hoy: saber si se volverá a dar un paso atrás o si logrará consolidar una mejoría.
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Para lo que es la época, la nota pasó por ver cierta expansión para las acciones -en detrimento de los CEDEAR- y llevando unos $ 13 millones de efectivo, contra $ 43 millones de las foráneas. Se abrevió en algo la brecha, subiendo unos $ 5 millones de lo que venía resultando casi una norma para los títulos privados argentinos. Logró PC la neutralidad y llegando a $ 1,87, pero aterrizando en $ 1,83 de mínimo y cierre, con $ 1,3 millón de papeles. Las puntas muestran la notable anarquía de tónica, con 10 por ciento de baja en Bansud y 9 por ciento de aumento en Comercial. Entre medio de esto, hubo de todo...
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