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Los bancos tenían plazo hasta hoy para informar a la Superintendencia de Entidades Financieras si venderán o no los créditos en mora al fondo fiduciario creado por el gobierno nacional, luego de la prórroga por 90 días dispuesta en marzo pasado.
La ley de rescate para los deudores hipotecarios morosos abarca a quienes tenían créditos para vivienda única de hasta 100 mil pesos, y hubieran entrado en mora entre el 1 de enero de 2001 y el 11 de septiembre de 2003.
Los bancos que adhirieron a este sistema recibirán un bono del Estado por el capital en mora (no incluye intereses caídos ni punitorios), lo cual no entusiasmó a la mayoría de los bancos privados por su alta exposición en títulos públicos.
En cambio, aceptaron vender su cartera morosa entidades oficiales como el Banco Provincia, que tiene cerca de cinco mil préstamos hipotecarios en mora; el Banco Nación, constituida por entre 6.800 y 7.000 hipotecas por valor total de 200 millones de pesos, y el Banco Ciudad con 600 hipotecas por un monto de 21 millones.
También adhirieron el Hipotecario, con mayoría accionaria estatal pero gerenciado por el grupo IRSA, con 13.240 casos por un monto sujeto a refinanciación de 200 millones de pesos; y el cooperativo Credicoop, con no más de 40 deudores en mora.
Por su parte, la representante de la Asociación de Deudores Argentinos, Hilda Gumprich, dijo hoy en declaraciones radiales que "anotarse en ese Fondo Fiduciario no implica que se suspenda el remate", por lo que anticipó: "vamos a pedir al Senado que se vote una ley donde se agregarían los montos de honorarios e intereses".