17 de agosto 2004 - 00:00

Viene Chávez para acordar con ENARSA

El gobierno de Néstor Kirchner espera que tras el triunfo de Hugo Chávez en el plebiscito, el presidente venezolano viaje a Buenos Aires entre fines de setiembre y principios de octubre, y que se realice en esa fecha una nueva ronda bilateral de negocios, como la que se hizo en julio en la isla Margarita.

El principal interés argentino pasa por el tema petrolero. Según se afirma, Kirchner espera que Petróleos de Venezuela (PDVSA), la quinta exportadora mundial de crudo, termine asociada con la empresa estatal de energía, ENARSA (cuya creación ya tiene media sanción de Senadores), para buscar hidrocarburos en el mar argentino.

El primer paso sería que PDVSA instale oficinas en Buenos Aires para empezar a interiorizarse de las oportunidades de negocios locales. La empresa viene anunciando la intención de operar estaciones de servicio en la Argentina desde 1999, pero nunca avanzó más allá de las declaraciones.

Ahora, la situación podría cambiar, porque, según se afirma, Shell está buscando retirarse del mercado argentino (al igual que del chileno) y esto le permitiría a PDV adquirir directamente una red de estaciones y una porción de alrededor de 15% del mercado local. Como versiones confiables indican que ENARSA también sería compradora de los activos de Shell, la asociación entre la petrolera venezolana y la argentina podría comenzar por esta operación, aunque no queda claro de dónde sacaría recursos el Estado para comprar.

Por otra parte, el gobierno aspira a firmar un contrato de suministro de fueloil por parte de Venezuela que incluya por lo menos el invierno próximo. En abril de este año, con el apremio por solucionar la crisis energética que se avecinaba, el gobierno argentino firmó con el de Chávez un convenio de suministro de fueloil para las centrales térmicas más antiguas (las más modernas, de ciclo combinado, sólo pueden operar a gas).

El acuerdo incluye la compra de hasta 1,2 millón de toneladas de ese combustible por hasta 240 millones de dólares, para utilizar entre mayo y octubre. Hasta mediados de julio, la Argentina ya había comprado 716.500 toneladas, y se estima que la necesidad del combustible fue disminuyendo a partir de ese mes, cuando las lluvias en el Sur permitieron recuperar los aportes de las represas hidroeléctricas del Comahue.

Por otra parte, como el convenio tiene un límite en dólares, además de un tope para la cantidad de combustible, al subir el precio internacional, la posibilidad de adquirir fueloil venezolano también disminuyó.

El convenio vigente implica un pago de 20% a los 45 días de la entrega del fueloil, y el 80% restante en 12 cuotas mensuales hasta junio de 2005. Con ese dinero se constituyó un fondo fiduciario administrado por el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y el BANDEX, de Venezuela, para que los dólares sean destinados por ese país para la compra de productos argentinos. En principio, en la ronda de la isla Margarita se habrían cerrado compras, con esas condiciones, por unos 80 millones de dólares.

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