5 de marzo 2002 - 00:00

Volvió a bajar el dólar sin la intervención del Central

Las liquidaciones de algunos exportadores, sumadas a la efectiva estrategia del Banco Central, hicieron bajar ayer el dólar a $ 2,10. El Central no vendió billetes, pero amenazó con hacerlo en tres oportunidades. Los insistentes rumores de una fuerte intervención buscando "planchar" de lleno la divisa bastaron para revertir la tendencia alcista. Curiosamente, el Central parece obtener mejores resultados cuando no interviene que cuando lo hace. Pero la de ayer es una estrategia de la que no se puede abusar, porque se pierde credibilidad. En las tres ruedas anteriores debió vender u$s 50 millones diarios. De todas formas, hay quienes esperan presiones alcistas en los próximos días empujadas por tres factores: el pago de sueldos de febrero, el comienzo de la devolución de los depósitos reprogramados y el aumento de los retiros en cuentas a la vista, que ahora recibirán los saldos de las ventas de inmuebles y autos cero kilómetro realizadas con los certificados de depósitos.

Volvió a bajar el dólar sin la intervención del Central
La reaparición del algunos exportadores y una efectiva estrategia del Banco Central lograron enfriar la plaza cambiaria, donde ayer el dólar bajó a $ 2,10 para la venta y $ 2 la punta compradora. Con ello la divisa estadounidense se ubicó en su menor nivel en la últimas siete jornadas.

Desde las primeras horas de negociaciones quedó en claro que la tendencia del dólar era bajista. En un primer momento el movimiento se atribuyó a las liquidaciones de algunos exportadores que vendieron dólares por una cantidad levemente superior a la habitual.

Pero con el correr de las horas a ello se le sumaron las versiones que daban cuenta de una inminente y fuerte intervención del Banco Central buscando «planchar» de lleno la divisa estadounidense. Concretamente, corrió el rumor de que la entidad que preside Mario Blejer saldría al mercado vendiendo no menos de u$s 200 millones, en lugar de los u$s 50 millones diarios que volcó en los últimos días.

Finalmente, si bien el Central realizó tres tandas de pedidos de ofertas a través del sistema Siopel-Forex del Mercado Abierto Electrónico (MAE) (a las 11, 13 y 15) jamás intervino. Pero el amague de una masiva intervención bastaron para mantener los precios acotados e inclusive generar un leve descenso en el segmento mayorista que concluyó a $ 2,01 para la venta y $ 1,99 la punta compradora. Además, la baja también se trasladó a las compras con cheque que se pactaron a $ 2,25, mientras que la variante a futuro, más precisamente a 30 días, cayó a $ 2,30.

No es la primera vez que la autoridad monetaria logra mejores resultados no interviniendo que haciéndolo. Una semana y media atrás implementó similar medida con igual éxito. Pero se trata de una estrategia de la que no se debe abusar, porque se pierde efectividad y credibilidad.

Inquietante

Lo cierto es que a pesar de la jornada de ayer la pérdida de reservas desde la flotación cambiaria sigue siendo inquietante: se trata de u$s 640,6 millones, a razón de u$s 20 millones diarios. Aunque en las tres jornadas previas a la de ayer ese promedio había aumentado a u$s 48,6 millones, encendiendo algunas luces de alarma en el Ministerio de Economía.

En tanto, los cambistas coincidieron en afirmar que no obstante la baja del dólar ayer se continuó verificando una importante afluencia de público. Ochenta por ciento de quienes ingresaron a las casas de cambio de la City porteña lo hicieron para comprar dólares, según estimaron los operadores, quienes también precisaron que el monto promedio de las transacciones efectuadas se ubicó en los u$s 500 por persona.

Pero a pesar de ello la mayoría espera que en los próximos días la divisa estadounidense ensaye una nueva alza empujada en tres factores: el pago de los sueldos de febrero, el comienzo de la devolución de los depósitos reprogramados y la última flexibilización del «corralito» financiero por la que se permite depositar en cuentas a las vista los saldos de las ventas de inmuebles o autos cero kilómetro comprados con plazos fijos. Ocurre que actualmente todo aumento de circulante o medio de pago al que se lo dota de cierta movilidad va a ir inexorablemente a generar mayor presión sobre la demanda del dólar, haciendo subir su cotización.

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