El ex presidente de la Reserva Federal Alan Greenspan aseguró ayer que la economía estadounidense estaba dejando atrás una fuerte desaceleración del mercado de la vivienda, y advirtió que estaba siendo desafiado como moneda de las reservas internacionales. «Estamos comenzando a ver algún movimiento del dólar hacia el euro, tanto desde el sector privado (...) como de las autoridades monetarias y los bancos centrales», aseguró Greenspan en una conferencia patrocinada por la Asociación de Finanzas Comerciales.
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Sus comentarios hicieron bajar la moneda norteamericana, una señal de que Greenspan, quien se retiró en enero del banco central estadounidense, todavía tiene algún peso en los mercados financieros.
El comentario sobre la moneda lo hizo en respuesta a una consulta sobre el déficit de cuenta corriente de Estados Unidos durante una sesión de preguntas y respuestas ante una audiencia de más de 1.600 personas. Greenspan escribe un libro sobre sus años en la Fed, pero también ha ingresado al lucrativo negocio de dictar conferencias y, pese al supuesto precio de seis cifras que cobra por cada aparición, su figura es altamente demandada por audiencias de mercados financieros en todo el mundo.
Brecha comercial
Tocando nuevamente un tema del que hablaba durante su tiempo como presidente de la Fed, Greenspan dijo que una «concentración de riesgo» significa que los inversores eventualmente estarán más nerviosos ante el hecho de agregar más dólares a las ya fuertes tenencias de la moneda estadounidense, pese a que los retornos son buenos. «Llegaremos al punto, en algún momento, en el que la disposición para financiarlo se reducirá, y si no se puede financiar, no se reducirá», dijo Greenspan al referirse a la brecha comercial.
Estas son algunas de las cuestiones abordadas por el ex titular de la Fed:
Si la economía permanece flexible, el ajuste debería tener muy poco efecto sobre la producción y la capacidad. Pero si Estados Unidos levanta barreras para aislarse de la turbulencia de la globalización, el proceso de ajuste podría ser un poco más problemático.
La economía estadounidense transitó por un camino de debilidad durante el verano (boreal) debido al acelerado enfriamiento en la construcción de viviendas y un ritmo menor en el acumulamiento de inventarios. Sin embargo, el panorama ahora se ve « razonablemente bueno».
Buena parte de lo negativo de la vivienda probablemente quedó detrás de nosotros. El cuarto trimestre debería ser razonablemente bueno, ciertamente mejor que el tercer trimestre.
La evidencia es que estamos comenzando a ver un aplanamiento en las estadísticas de viviendas nuevas. La tasa de construcción está bastante por debajo de la tasa de compras.
El gobierno divulgará hoy un dato clave: el crecimiento de la economía estadounidense en el tercer trimestre. Tras haber registrado un salto anualizado de 5,6% a comienzos del año, la economía apenas avanzó 2,6% en el segundo trimestre al enfriarse el mercado de la vivienda. Ahora, los sondeos de los economistas muestran que esperan un recorte del crecimiento a 2,2%, lo que aleja aun más las chances de nuevas subas en las tasas de interés de corto plazo.