Velozmente se pudo recomponer el ritmo del mercado y hacer un puente entre viernes y martes, pasando por arriba del extraño comienzo deprimido del lunes.
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Y así como en la primera fecha se advirtió caída de tensión en toda la línea de activos, no solamente en acciones, en la víspera retornó «la fuerza» derramando volumen en todas direcciones. Nuevamente la participación del segmento es lo que señala esa diferencia de caudal general, ya que con un buen momento de acumulación de órdenes para el sector accionario, el mismo retrocedió en su participación a sólo 10 por ciento.
Como si por algún efecto curioso, virtualmente se hubiera bloqueado el suministro de dinero al mercado durante el lunes, volviendo a la normalidad el martes. Con recintos del exterior que estuvieron en condiciones sólo discretas, aunque positivas, Buenos Aires asumió el primer lugar en la marquesina bursátil. El Merval tuvo mínimo en el cierre anterior, 1.701 puntos, llegando a máximo -y cierre- en los 1.723 puntos (importante la coincidencia, hablando de un remate del día a todo vapor). Un porcentual de 1,3% de utilidad ponderada, excelente cosecha...
Buen volumen
La línea de tensión marcó casi $ 50 millones efectivos, empalmando con ruedas de la semana previa y donde se había formalizado una buena señal para rematar el mes.
Cierto que volvió Tenaris con su aporte a favor, 1,6%, si bien decreció mucho en negocios (a mínimo de 85.000 papeles). Pero en la nómina líder hubo lucimientos variados, y en distintos rubros y acciones, como creando una rueda donde no se dependió tanto de una sola plaza.
Recompuesto el vigor del circuito, la semana definirá con su tercera rueda por cuál de las sendas se afirma y después de una mala y una buena. Y la Bolsa, festejó.
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