San Pablo (AFP) - Parmalat de Brasil volvió a poner en operación sus nueve fábricas y en mayo facturó u$s 13 millones, pero todavía opera a mitad de su capacidad, indicó ayer su CEO, Nelson Bastos. La última de las fábricas en volver a operar fue la de Santa Helena, en el estado de Goiás, dijo el ejecutivo, que el lunes compareció ante la Comisión de Agricultura de la Asamblea Legislativa de Porto Alegre. Otra fábrica en Rio de Janeiro está intervenida por el gobierno regional. «La empresa está en camino de recuperarse. Hoy estamos con 50% de la producción de la época anterior a la crisis», declaró Bastos, que asumió en abril tras ser designado por la matriz italiana para llevar a cabo la reestructuración de la empresa. Un contrato para exportar 1.200 toneladas por mes de leche en polvo a Europa, válido hasta final de año, ayudó en la reactivación. La crisis de Parmalat en Italia tuvo inmediatos efectos en Brasil, donde ya en diciembre la empresa comenzó a atrasar los pagos a los proveedores. Al final de enero, pidió su concurso preventivo, y en marzo fue decretada la intervención judicial de la empresa. Aunque ese control se mantuvo, la firma volvió en abril a manos de la matriz italiana, que colocó en la presidencia a un representante de una consultora. Antes de la crisis, Parmalat en Brasil empleaba a 6.000 personas y anualmente se abastecía de unos 20.000 productores brasileños.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario