11 de agosto 2003 - 00:00

Vuelven a enfrentarse dos sectores por poder en UIA

¿Vuelven los nubarrones del cismo en la Unión Industrial Argentina? El grupo opositor a la actual conducción de la entidad, denominado Grupo Industriales, organizó el viernes una jornada en Corrientes en la que enfrentó abiertamente la autoridad de Alberto Alvarez Gaiani y quienes lo acompañan en la mayoría de la central industrial.

La facción «rebelde», inspirado por el grupo Techint, convocó a unos trescientos empresarios del NEA (nordeste argentino) para hablar de los temas de la región. Sin embargo, tanto Paolo Rocca (presidente de Techint) como el ministro de Planificación, Julio De Vido, se encargaron de «nacionalizar» el encuentro, con duros ataques a las empresas de servicios y a las concesionarias de privatizaciones.

Desde el otro lado de la cerca, allegados a Alvarez Gaiani se quejaron -seguramente con razón-de que se hubiera invocado la sigla de la UIA para convocar a Corrientes; aseguran que se intentó contrarrestar los efectos de la reunión de Consejo Directivo de la entidad que se efectuó hace algunas semanas en Puerto Madryn, y de alguna manera sabotear el que se llevará a cabo en Jujuy dentro de unos quince días.

Como se recordará, la lista que encabezó el dirigente alimentario triunfó por amplísimo margen en los últimos comicios de la UIA, quedando para Industriales la minoría. Sin embargo, Techint y quienes lo acompañan en su idea de crear «cadenas de valor» quedaron, sin ninguna duda, en una posición mucho más ventajosa respecto del gobierno de Néstor Kirchner, por una clara afinidad ideológica. Por esto, seguramente, el ministro De Vido aseguró «el más irrestricto apoyo» al grupo que comanda Rocca, quien le habría prometido a su vez que Industriales avanzará en 2004 y ganará la elección para conducir la UIA en 2005.

•Renacimiento

La asamblea correntina también fue uno de los pasos que viene dando el ex titular de la entidad José Ignacio De Mendiguren en su intento de renacer políticamente. Por su parte, el gobierno -siempre reacio a dejarse ver con empresariosenvió a Corrientes la más nutrida delegación de funcionarios (22) de su breve vida; acompañaron a De Vido, entre muchos otros, el vicecanciller Martín Redrado; el secretario de Industria, Alberto Dumond; el subsecretario pymes, Federico Poli, y la presidente del Banco Nación, Felisa Miceli.

De Vido se mostró pródigo en promesas, como la de utilizar la madera de la región en todas las instancias que los planes de construcción de viviendas lo permitan, interconectar el NEA a las redes de gas y de electricidad y favorecer el empleo.

El encuentro fue presidido por el titular de Industriales,
Guillermo Gotelli, quien -más contemporizador que Mendiguren y Roccase mantuvo en contacto con Alvarez Gaiani la semana previa a la cita correntina, para asegurarle que no se trataba de una movida de piso a la conducción. No alcanzó: durante el fin de semana fuentes de la UIA «oficial» hicieron fuertes declaraciones negando que los programas presentados en Corrientes fueran apoyados por la entidad.

En su discurso de apertura Gotelli afirmó que
«Industriales va a apoyar a las uniones fabriles regionales en las cadenas que están avanzando, y que se intentan mejorar; esta reunión es un intento de avanzar que no puede quedar en la riqueza del evento o sólo como un foro para discusiones ideológicas superadas».

De todos modos, está claro que el sector fabril arrastra una larga lista de querellas casi personales y -sobre todo-ideológicas. Por caso, el titular de Peugeot Argentina,
Luis Ureta Sáenz Peña, mantiene un largo enfrentamiento con sus pares de ADEFA (fabricantes de automóviles), que profundizó en Corrientes. Entre otros empresarios, se los vio a Aldo Karagossian (TN & Platex, la mayor hilandería del país), Adolfo Navajas Artaza (la yerbatera Establecimiento Las Marías) y el autopartista santafesino José Luis Basso. También concurrieron el diputado bonaerense Osvaldo Rial, el metalúrgico Israel Mahler y Roberto «Robby» Favelevic.

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