Wall Street cerró con ganancias por tercer día consecutivo y el Dow Jones, su principal indicador, avanzó un 0,16 % tras una jornada en la que se conocieron datos económicos mixtos y en la que los inversores miraron hacia el nuevo anuncio de la Reserva Federal que tendrá lugar este miércoles.
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Al cierre de la segunda sesión de la semana, ese índice avanzó 27,48 puntos hasta situarse en los 16.808,49 enteros, mientras que el selectivo S&P500 subió un 0,22% y sumó 4,21 puntos hasta las 1.941,99 unidades.
Además, el índice compuesto del mercado Nasdaq ganó un 0,37% o, lo que es lo mismo, 16,13 puntos hasta los 4.337,23 enteros. Así, Wall Street sumó su tercer día consecutivo de ganancias, a pesar de comenzar a la baja.
El cambio de ánimo vino marcado por ser la víspera de un nuevo anuncio de la Reserva Federal, en el que volverá a conocerse si aplica cambios en su política de estímulo monetario.
Aunque no hay previsiones de grandes cambios al respecto, las expectativas inclinaron la balanza al lado de las ganancias y el compás de espera neutralizó el pesimismo con el que los inversores habían recibido los datos macroeconómicos de primera hora.
Los más negativos fueron que la construcción de casas nuevas en Estados Unidos cayó un 6,5% en mayo, mientras que los permisos para nuevas construcciones, un indicador a más largo plazo que sugiere la tendencia de la evolución del sector, descendieron un 6,4%, el ritmo más bajo en cuatro meses.
Algo mejor recibido fue el dato del índice de precios al consumo (IPC), que aumentó un 0,4% en mayo debido a la suba del costo de los alimentos, lo que supone el mayor incremento en los últimos 15 meses, según el Departamento de Trabajo.
Tras la campana de cierre, los sectores financiero y tecnológico eran los más apreciados (un 0,57% y un 0,36% de ganancias, respectivamente), mientras que el energético (-0,33%) y el de servicios (-0,17%) eran los más afectados por las pérdidas.
En el Dow Jones se repartieron las subidas y bajadas de manera igualitaria. En los números verdes destacaron el banco Goldman Sachs (1,43%), ligeramente por delante de la cadena de tiendas de bricolaje Home Depot (1,42%) y otro banco, JP Morgan (0,97%).
Al otro lado de la tabla, Johnson & Johnson (-0,51%), Exxon Mobil (-0,49%) y Dupont (-0,47%) fueron las más depreciadas en el ecuador de la sesión.
En los valores tecnológicos del Nasdaq, destacaron las ganancias de Netflix (3,11%) y BlackBerry (1,51%), compensadas por las pérdidas de Yahoo! (-1,09%) y Amazon (-0,61%).
Además, Madrid ganó 0,4%; París 0,1%; Fráncfort 0,4%; Londres 0,2% y Milán 0,1%.
Asia
La mayoría de los mercados bursátiles de Asia cayeron luego de que la profundización del conflicto en Irak y una disputa por el gas entre Ucrania y Rusia debilitaron el apetito de los inversores por los activos más riesgosos.
En Japón, el índice Nikkei de la bolsa de Tokio rompió la tendencia con un avance de un 0,3% a 14.975,97 puntos.
Los precios del crudo se mantenían cerca de máximos en nueve meses después de que milicianos del Estado Islámico de Irak y Levante (ISIL por sus iniciales en inglés) se apoderaron de una gran franja del norte de Irak y amenazaron con capturar una refinería clave de petróleo.
El avance insurgente obligó a Washington a considerar no sólo opciones para una acción militar, sino también a sostener breves conversaciones con Irán, su enemigo de larga data, para apoyar al Gobierno en Bagdad.
Aunque las esperanzas de un mayor apoyo a Bagdad ayudaban al petróleo estadounidense a caer los inversores se mantienen cautelosos sobre las posibles interrupciones en las exportaciones de crudo.
"El avance de los extremistas hacia Bagdad o un bombardeo por parte de las fuerzas de Estados Unidos activaría un aumento en los precios del petróleo estadounidense por encima de los 110 dólares. Eso sería una carga para la economía mundial en el corto plazo", dijo un operador.
Por su parte, la tensión en Ucrania no mostraba señales de disminuir luego de que Rusia cortó el lunes el suministro de gas a Kiev en una disputa sobre pagos pendientes que podría interrumpir los suministros para el resto de Europa y echar por tierra las esperanzas de paz entre los antiguos vecinos soviéticos.
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