A sólo nueve meses de haberse lanzado el «corralito», igual las colocaciones a plazo fijo de público y empresas siguen creciendo. Los últimos datos del Banco Central indican que ya hay 10.000 millones de pesos en nuevos depósitos a tasa de interés. Hoy no hay ninguna posibilidad de que se repita un «corralito» o se confisque el dinero en bancos. Por eso es que, con un dólar que ya lleva más de 4 meses en torno de los $ 3,60, los inversores renuevan las apuestas a los plazos fijos. Ayer las tasas nuevamente se derrumbaron: por dinero a 7 y 14 días, los bancos de primera línea ya pagan menos de 30% anual. Hace 120 días, superaba 80%. El Banco Central, que pagaba más de 125% anual por Letras, ayer tomó $ 200 millones a 44%. Igual no es de esperar una fuerte baja de tasas adicional a la ya observada. A estos niveles, el premio por quedarse posicionado en pesos, 2,5% mensual, es relativamente bajo. Pero lo cierto es que no hay amenazas de corto plazo para una disparada del dólar. Los controles del Banco Central funcionaron pese a que subió el dólar paralelo. Las reservas siguen creciendo; ganó sólo en esta semana u$s 130 millones, y conserva intacto su poder de fuego para calmar cualquier corrida del dólar.
Las tasas se volvieron a desplomar ayer, alcanzando un nuevo mínimo desde que el país salió de la convertibilidad. Entre los bancos de primera línea, las operaciones se pactaron a sólo 15% anual y para ahorristas la tasa de plazo fijo cayó bruscamente, por debajo de 30%.
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El hecho de que sigan creciendo los depósitos de plazo fijo -tal como anticipara este diario ayer, ya están por encima de los $ 10.000 millones- explica en gran parte este nuevo descenso en el costo del dinero. «La codicia mata al miedo», explicaba ayer un operador, apuntando a que la ganancia en dólares que se obtiene invirtiendo el dinero a tasa, 4% mensual en agosto, está superando los temores que dejó el «corralito» entre los depositantes en los bancos. De esos $ 10.000 millones, 70% fue realizado con dinero extraído de caja de ahorro o cuentas corrientes mientras que el 30% restante fueron nuevas colocaciones en efectivo que se realizaron. Los depósitos del sector privado se recuperaron durante el mes pasado en $ 980 millones, luego de caer en más de $ 3.400 millones durante junio y julio últimos. Además, durante agosto los bancos incrementaron su liquidez en $ 1.053 millones. El costo de captar fondos para el Banco Central también cayó: en la licitación de Lebac, tomó $ 200 millones a 44% anual y u$s 35,6 millones a 1,2% (ambos a 14 días). Por Lebac, a 28 días, pagó 52% por $ 73 millones. Por depósitos a plazo fijo superiores a $ 50 mil y de fondos provenientes de afuera del «corralito» se pagó el miércoles 31% anual por pequeñas colocaciones.Ayer las entidades extranjeras ya tenían ese rendimiento por debajo de 30%. Se trata de casi la mitad de lo que se ofrecía a mediados de julio pasado, cuando en algunos bancos se llegó a abonar 88% ante imperiosa necesidad de liquidez que padecían algunas entidades. En tanto, por depósitos de menor cuantía se pagó 31% anual.
Precisamente, lo que muchos operadores ayer señalaban es que no pueden retroceder mucho más las tasas sin que esto impacte en la cotización del dólar. De hecho, ya se notaba ayer que varios ahorristas, ante las tasas que marcaban las pizarras, preferían colocarse en dólares. Tuvo su impacto en esta tendencia del costo del dinero también la decisión del ministro Lavagna de liberar $ 1.400 millones de dinero que estaba reprogramado en el llamado «corralón». «Esto implica que no se ven posibilidades serias en el corto y mediano plazo de un aumento del dólar y por lo tanto de la inflación. Bajo este contexto, no tiene sentido mantener las altísimas tasas de meses atrás porque la gente ya no busca el dólar como único refugio que mantenga el valor de sus ahorros», explicó el titular de un banco de capitales españoles.
En el mismo sentido, el gerente de sucursales de una entidad nacional consideró que «las tasas bajan porque la carrera contra el dólar se terminó, al menos eso es lo que parece en base a lo sucedido en los últimos dos meses». Las tasas de cauciones bursátiles a 7 días (préstamos contra entrega de acciones o títulos públicos) también retrocedieron y cerraron por debajo de 35% anual, mientras que la tendencia se repitió entre las tasas de interés implícitas de los contratos de dólar a futuro.
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