24 de mayo 2012 - 00:00

A grito pelado

Santiago Silva se queda afónico de tanto gritar. El «Pelado» volvió después de la lesión y cumplió con un gol decisivo que puede valer una Copa Libertadores.
Santiago Silva se queda afónico de tanto gritar. El «Pelado» volvió después de la lesión y cumplió con un gol decisivo que puede valer una Copa Libertadores.
Boca contó con una gran cuota de fortuna, porque logró la clasificación a las semifinales de la Copa Libertadores en el último minuto y cuando el partido marchaba rumbo a la definición de penales.

En un trámite muy pobre, que sufrió más de lo que jugó, Boca perdía desde los 17 minutos cuando un tiro libre de Thiago Carleto se desvío en la cola de Insaurralde y descolocó a Agustín Orión.

Los brasileños justificaban el triunfo y buscaban un segundo gol atacando por los laterales, aunque abusando del centro que favorecía a Schiavi e Insaurralde, que se cansaron de rechazar de cabeza.

Boca no hacía pie en la mitad de la cancha donde Thiago Neves mandaba por manejo y se juntaba con Wagner para hacerle el 2-1 a Erbes. Riquelme, por su parte, aparecía en cuentagotas, mostrando su calidad para manejar la pelota, pero sin velocidad para mantenerla.

Así las cosas era más probable un segundo gol de Fluminense que el empate de Boca. Tanto que el técnico brasileño Abel Braga había puesto en cancha a Wellington Nem por Wagner para jugar con un enganche y tres delanteros.

Olfato

Boca aguantaba el partido y parecía que su única posibilidad era llegar a los penales, pero en el último minuto Diego Rivero apareció a espaldas de Carleto y sacó un gran remate que rebotó en un poste, recorrió la línea y cuando iba a pegar en el segundo manoteó Rafael. El rebote le quedó a Santiago Silva y el «Pelado», que había sido más útil defendiendo que atacando hasta allí, mostró su olfato goleador para empujarla a la red.

Boca llegó a semifinales de la Copa con más mística que juego. En un partido trabado se terminó llevando el premio mayor en la última bola, como quien juega a la ruleta en el Casino. Y ahora esperará que siga la racha para quedarse con una nueva Copa Libertadores.