Quienes están en contra del texto votado en Diputados sondean la posibilidad de estirar unas semanas el debate, modificar la iniciativa y devolverla en segunda revisión a la Cámara baja. Patinada PRO por cuádruple play en plenario de comisiones.
Federico Pinedo y Carlos Caserio
En medio de un océano de dudas, senadores a favor y en contra de la despenalización del aborto pujan estas horas por lo que será el Día D de la discusión, es decir, el aterrizaje del debate en el recinto. Para los primeros, el proyecto debe votarse antes del "receso" invernal -que no existe pero que se toma la mayoría de los legisladores-, en una fecha tentativa para el 11 de julio, mientras que los segundos apuntan no sólo a una definición el 8 de agosto próximo, sino también a la posibilidad de modificar el texto para obligar su regreso, en segunda revisión, a Diputados.
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Ayer, el Senado recibió el ingreso del proyecto. La titular de la cámara, Gabriela Michetti, se reunió por la tarde con los también oficialistas Federico Pinedo, Esteban Bullrich (PRO) y la radical Silvia Elías de Pérez -todos en contra de lo votado en Diputados-, pero evitó disponer el giro de la iniciativa a las comisiones que deberán analizar la ley y lo hará recién mañana.
Esta decisión de Michetti es importante por un punto principal: no sólo se podría demorar unas semanas el arribo de los dictámenes correspondientes, sino que los mismos serán difíciles de conseguirse en el plenario debido a que unas comisiones lo harían a favor y otras en contra -o pidiendo modificaciones-, invalidando el aterrizaje al recinto por no ir todos en una misma dirección. En Diputados esta cuestión se define por número global de firmas sin importar la cantidad en cada comisión.
Del otro lado de esta definición se encuentra el jefe del peronismo, Miguel Pichetto, quien se adelantó la semana pasado y presentó, no bien se aprobó el proyecto en Diputados, una nota junto a Carlos Caserio para que la iniciativa "sea girada exclusivamente a las comisiones de Justicia y Asuntos Penales (como cabecera), y de Salud". El jerarca justicialista incluso se juntó ayer con Pinedo -presidente provisional de la Cámara- para reiterar ese pedido y exigir el inicio del debate la semana próxima.
"Seguramente se van a oír a instituciones que expondrán su punto de vista sobre el tema en reuniones menos numerosas que las de Diputados. Nosotros creemos que es un tema que mejor se trate rápido, sin patear la pelota fuera ni con jugadas políticas. Calculo que a principios de agosto es posible que estemos en condiciones de tratarlo...", señaló ayer Pinedo.
De esta manera, Michetti tendrá mañana en sus manos la posibilidad de acelerar o demorar el proyecto. Por caso, a las comisiones de Justicia y Asuntos Penales, y de Salud podrían sumarse las de Legislación General -en Diputados estuvo incluida-, Presupuesto y Hacienda e incluso la Banca de la Mujer.
Patinada
Los nervios por la indefinición de la trabada ley que permitirá la activación del cuádruple play dejaron ayer al PRO al borde de un escándalo reglamentario en el Senado, tras el intento de firmar un dictamen que fracasó por falta de quórum.
Durante la mañana de ayer, un plenario de las comisiones de Medios, y de Educación retomó el cuarto intermedio -no se necesita quórum para reanudar la actividad- sobre el proyecto que impulsa el Gobierno de fomento de despliegue de infraestructura y competencia de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TICS).
"Creemos que hemos hecho un esfuerzo enorme para buscar consensos y hemos llegado. Las cosas siempre se pueden cambiar y en la medida que no se cierren se pueden seguir cambiando, que es lo que ha venido pasando en las últimas semanas y puede ser eterno. Así que pensamos que es importante emitir dictamen...", disparó Pinedo.
El peronista Alfredo Luenzo, titular de la Comisión de Medios, respondió: "Estamos de acuerdo en los conceptos pero no tenemos quórum para firmar el despacho, así que la propuesta de esta presidencia es mantener el cuarto intermedio para el próximo miércoles con el compromiso de asegurarnos el número suficiente para el dictamen y llevarlo al recinto lo antes posible".
Tras el abrupto final del plenario de comisiones, el oficialismo insistió vía Pinedo y también a través del algo desorientado secretario parlamentario del Senado, el radical Pedro Tunessi, que estaban en condiciones de avanzar con el despacho, situación fuera del reglamento. Por la tarde, no aparecieron las firmas de ese dictamen pero sí un borrador.
En principio, la oposición logró rebanar buena parte de las intenciones del Gobierno ya que no habrá una obligación fija de compartir infraestructura privada (ductos, postes, etcétera), sino que se sólo deberá "facilitar", situación que deja esa instancia en una zona gris. En tanto, la puesta en vigencia del sistema será a partir de julio de 2020 para grandes centros urbanos (Ciudad y Gran Buenos Aires, Córdoba y Rosario), enero de 2021 para ciudades de más de 100.000 habitantes, y enero de 2022 para localidades de menos de 100.000 habitantes.
También se reservará una tajada de la frecuencia de ARSAT a cooperativas.
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