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Acechanzas en empresas y en las provincias
Entre las empresas afectadas por la baja de nota se encuentran AA2000, TGS, Capex, Alto Palermo, Clisa, Irsa y Raghsa. "Consideramos que ninguna de estas entidades podría seguir pagando sus obligaciones en moneda extranjera ante potenciales restricciones al acceso a divisas o a su capacidad para transferir recursos al extranjero". Pero la opinión va más allá. Se hace alusión a un deterioro en la calidad crediticia de las empresas, ante la elevada inflación y devaluación gradual de la moneda local, también a "un escenario de refinanciamiento más desafiante, mayor riesgo regulatorio" y reitera el escenario de "mayor incertidumbre respecto de la capacidad de las compañías de acceder a moneda extranjera". Traduciendo, el temor es que un endurecimiento del cepo cambiario impida a las empresas el acceso a dólares para pagar los vencimientos de deuda. Hoy esas divisas se deben solicitar al Banco Central, que las vende al tipo de cambio oficial. Esto significa que tanto empresas como provincias tienen una suerte de subsidio (ya que acceden a dólares a $ 5,70 en vez de pagar $ 9,20) para la cancelación de sus pasivos en el exterior. Pero hay otra incógnita: ¿si la Justicia de Nueva York embarga futuros pagos de deuda del Gobierno nacional, la Casa Rosada seguirá facilitando los dólares para que empresas o provincias sigan pagando sin restricciones al exterior? No son pocos los que creen que otros emisores se verían afectados por un freno judicial. Desde que el Gobierno impuso el cepo cambiario, en octubre de 2011, el "balance financiero" se volvió fuertemente deficitario. Quiere decir que las cancelaciones de deuda por parte de empresas, bancos y provincias con el exterior resultaron mucho más abultadas que los préstamos recibidos del exterior. Sólo en el primer semestre de 2013 la salida neta de dólares por esta causa fue de u$s 1.900 millones. Y la proyección para esta segunda parte del año resulta similar. Una parte de los u$s 8.000 millones que cayeron las reservas en lo que va del año también se explica por los pagos de deuda del sector privado y provincias. Tras el reciente vencimiento del Bonar VII, el stock en poder de la entidad que preside Mercedes Marcó del Pont cayó hasta niveles cercanos a los u$s 35.200 millones, el más bajo desde 2007. Ante este panorama, la posibilidad de una mayor restricción al acceso de divisas podría afectar el normal acceso del sector privado y las provincias a los dólares oficiales. Sin embargo, hasta ahora ningún deudor tuvo inconvenientes para comprar las divisas y transferirlas al exterior para cancelar deuda.

