15 de febrero 2018 - 00:00

Acorralado por casos de corrupción, renunció el presidente de Sudáfrica

Jacob Zuma está acusado de desvío de fondos públicos, entre otros delitos. Ayer, la Policía allanó la casa de un empresario amigo que se benefició con contratos del Estado.

Caída. Jacob Zuma estaba al cargo del Congreso Nacional Africano (CNA) desde 2007 y compartió la prisión con Nelson Mandela.
Caída. Jacob Zuma estaba al cargo del Congreso Nacional Africano (CNA) desde 2007 y compartió la prisión con Nelson Mandela.
Johannesburgo - El presidente sudafricano Jacob Zuma anunció su renuncia inmediata ayer, después de que su partido, el Congreso Nacional Africano (CNA), lo amenazara con destituirlo con una moción de censura.

Zuma, debilitado por un escándalo de desvío de fondos públicos, anunció en un discurso televisado a la nación que había llegado "a la decisión de dimitir como presidente de la República a efectos inmediatos, aunque estoy en desacuerdo con la dirección de mi organización". "Debo aceptar que mi partido y mis compatriotas quieren que me vaya" dijo.

Con el país pendiente de que el ahora saliente mandatario aclarara su futuro, la policía allanó ayer en la mañana la casa en Johannesburgo de la polémica familia Gupta, en el centro de los escándalos que involucran al dirigente.

El operativo se realizó en el marco de las investigaciones sobre el supuesto tráfico de influencias y desvío de fondos públicos de un grupo de empresarios muy cercanos a Zuma.

Después de varias semanas de fallidas negociaciones, la dirección del CNA decidió el martes exigirle al gobernante que deje el poder lo antes posible.

Cyril Ramaphosa, que asumió en diciembre el liderazgo de la agrupación, buscaba la salida de Zuma, salpicado en varios casos de corrupción, con el fin de evitar una catástrofe electoral en las elecciones generales de 2019.

En principio, el mandatario sudafricano no tenía ninguna obligación constitucional de respetar la decisión de la dirigencia. Pero, al negarse a acatar la orden de su partido, el CNA podía presentar una moción de censura ante el Parlamento.

Ayer Zuma indicó a la televisión pública: "es muy injusto que este tema se plantee permanentemente". "¿Qué hice? Nadie me puede dar razones", agregó en referencia al pedido de renuncia de su partido.

El lunes en la noche se mantuvo en su postura cuando Ramaphosa fue personalmente a su residencia en Pretoria para rogarle que renunciara como la salida más digna.

La oposición, que reclamó la disolución de legislativo y elecciones anticipadas, consideró ese episodio como una prueba de debilidad del máximo líder del oficialismo.

EL CNA es el partido que ha estado en el poder de Sudáfrica desde el fin del apartheid en 1994. Pero en los últimos años ha perdido popularidad al verse salpicado de varios escándalos de corrupción, mientras el país resiente una desaceleración económica.

Agencias AFP, ANSA,

DPA, EFE y Reuters

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