31 de enero 2014 - 00:00

Acosado, Rajoy se deshace de su azote periodístico

Madrid - Pedro J. Ramírez, probablemente el periodista más famoso de España, dejará la dirección del diario El Mundo en medio de un duro enfrentamiento con el Gobierno de Mariano Rajoy y con el periódico sumido en una crisis económica.

Unidad Editorial, el grupo al que pertenece el rotativo de centroderecha, confirmó ayer la destitución, casi 24 horas después de que la noticia estallara en un diario digital y se extendiera por Twitter.

"Entiendo la decisión, pero si de mí hubiera dependido, habría seguido siendo director de El Mundo toda mi vida", manifestó Pedro J., como se lo conoce en España, en una primera reacción oficial recogida en el comunicado de Unidad Editorial.

El periodista, de 61 años, seguirá al frente del diario que él mismo fundó en 1989 y que convirtió en la segunda cabecera de información general de España hasta el domingo, cuando será sustituido por Casimiro García-Abadillo, hasta ahora vicedirector.

La razón oficial de la destitución, una palabra evitada en el comunicado, es el inicio de "una nueva etapa" decidido por el consejo de administración. Sin embargo, en los mentideros periodísticos -digitales, blogs, Twitter- se habla de una presunta maniobra para quitar el poder a un azote del Gobierno de Mariano Rajoy.

El propio Pedro J. comenzó el día con una confirmación velada de su cese en Twitter, donde sus seguidores superan los 225.000: "Muchas gracias a todos por vuestro apoyo". Y durante la jornada retuiteó mensajes de respaldo que aludían o directamente denunciaban una supuesta maniobra política para expulsarlo de su propio periódico.

"Presiones políticas y empresariales le apartan de la dirección", escribía eldiario.es, rotativo digital de izquierda, recogiendo lo que se asegura en círculos periodísticos. "A nivel político, nadie duda que también hubo intervenciones para que rodara la cabeza del director del diario, porque la línea editorial de El Mundo en la última etapa era la más molesta para el Gobierno".

Pedro J. es desde hace tiempo el "enfant terrible" del periodismo español. Con sólo 28 años fue nombrado director de Diario 16, desaparecido ya hace años pero que él reflotó en un mal momento. Desde allí azotó al Gobierno socialista de Felipe González durante la guerra sucia contra ETA y fue destituido casi diez años después de llegar al puesto por las presiones políticas.

Ha sido siempre cercano a José María Aznar, tanto en sus tiempos de oposición, como en los de su Gobierno, y también en estos últimos años en los que el exjefe del Ejecutivo ha acabado complicando la vida a Rajoy, el sucesor que él mismo eligió.

Acabó convirtiéndose también en azote de Rajoy, con una dureza incluso mayor que la de periódicos de izquierda.

La mayor victoria en esa guerra la cosechó Pedro J. cuando en julio del año pasado publicó una conversación con el extesorero del Partido Popular (PP), Luis Bárcenas, en la que admitía la contabilidad en la sombra de la formación durante al menos dos décadas, una caja B de la que se llevaba hablando en España desde enero de 2013.

Bárcenas le entregó los originales de las presuntas cuentas paralelas y él las llevó al juez. Un episodio que golpeó a Rajoy, acusado también por Bárcenas de haber cobrado dinero en negro.

Más allá, está el tema económico. El Mundo y Unidad Editorial, que hicieron ya varias reducciones de plantel, sufren una crisis, y RCS Mediagroup, el grupo italiano al que pertenecen, salió en su auxilio en varias ocasiones.

RCS Mediagroup busca desde hace meses un comprador. Y según el digital El Confidencial, que dio la noticia de la salida de Pedro J. un día antes de que se hiciera oficial, su cese se enmarcaría "en una operación de mucho más calado". El periodista de El País, Ernesto Ekaizer, apuntaba ayer en su blog una posible fusión de El Mundo con La Razón, rotativo de derecha, e incluso una operación en la que podría jugar un papel ABC, diario monárquico y conservador.

A partir del domingo, cuando deje la dirección, Pedro J. "mantendrá una colaboración con el grupo". Fuentes lo sitúan al frente de una de sus revistas, hasta que esté en disposición de iniciar un nuevo proyecto periodístico propio, probablemente digital.

Agencia DPA

Dejá tu comentario