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Actuación no tradicional
Bajo la implícita consigna de «Somos actores, queremos participar de los chivos», se reunieron ayer en el Ministerio de Trabajo la Asociación Argentina de Actores, representantes de los canales (ATA) y las productoras independientes (CAPIT) para avanzar en acuerdos por los conflictivos PNT (publicidad no tradicional) cuyas ganancias hasta ahora quedan en manos de las productoras (los canales perciben los beneficios de la tanda publicitaria) y de las que los actores reclaman un porcentaje.
Nancy Duplaá lo señaló desde el escenario de los premios «Clarín», donde agradeció al apoyo de los anunciantes a «Socias» pero se quejó, literalmente, de no ver «un mango». Ese comentario fue en definitiva una síntesis al plan que tiene la AAA en torno al tarifado de los PNT. La intención es categorizar en tres partes esta práctica tan habitual desde hace una década, sobre la que sin embargo nunca teorizaron Brecht, Strasberg o Stalisnavski:
El mínimo sería para el actor que aparece delante de una escenografía con una marca, o lo que prolifera hoy en los «Pells», donde los personajes se pasean por la cadena de electrodomésticos que auspicia la serie, conversan y ven allí el noticiero.
En segundo término, algo más se cobraría cuando el actor manipula el producto, como las bolsitas de supermercado, la botella de gaseosa, el celular o la laptop, y por último el máximo se percibiría cuando el actor debe nombrar o hablar expresamente de un producto.
Cada caso tendría diferente valor, y una vez lograda la tarifa mínima, los actores negociarían más dinero, según su «cartel». Hasta ahora los contratos llamados «inclusivos» tienen cláusulas donde los actores se comprometen a participar de los PNT (sin esta cláusula no hay contrato) pero la novedad sería entonces el cobro de una parte de la ganancia.
La última reivindicación había sido el año pasado, cuando se aprobó la Ley del Intérprete, mediante la cual los actores percibirían ganancias por las repeticiones de sus programas a nivel local y también en el exterior.
Si bien se trata de un pedido similar al de los actores y guionistas en Estados Unidos, que paralizaron la industria con el reclamo de un acuerdo más ecuánime en las ganancias, tampoco pueden equipararse los ingresos de un film comercial de Hollywood con los locales por publicidad que, para peor, se estima que en 2009 caerá 30%. El flamante secretario general de la AAA, Luis Alí, dijo a este diario: «No hubo encontronazo ni negativa de parte de los productores y canales para tratar el tema, así que salimos conformes de la reunión y el próximo paso es designar la comisión que tratará el tarifado. Esta medida de tratar el PNT es una condición que pusimos para destrabar el conflicto del año pasado, cuando se lograron recomposiciones salariales tras paros de actores, lockout patronales y levantamiento de ficciones en los canales. Pero eso era sólo la primera etapa de los reclamos. El 31 de diciembre vence el acuerdo de salarios al que se quiere llegar y en marzo debe cerrarse el acuerdo de los PNT. El día 18 habrá una nueva reunión para avanzar en propuestas más concretas, también en el Ministerio de Trabajo».
Antes que se incorporaran los PNT a las ficciones, la AAA se oponía, valiéndose de argumentos como «el producto se deteriora en calidad artística en pos del negocio». Más tarde tuvieron que entender que, sin negocio, no hay programa de TV, o mejor, que todo programa de TV es, antes, un negocio. Además, si bien existen buenas ficciones que apuntan a mejorar la calidad de las historias, las actuaciones y la estética, por caso, «Los Pells», «Socias», «Todos contra Juan» o «Casi ángeles», entre otros, los productores alegan que es excesivo creer que se pierden esos valores por mostrar una marca. Este recurso es además el que impera en la mayoría de las películas y programas de TV actuales en el mundo, como consecuencia de la caída mundial de las ganancias en el ámbito del entretenimiento (y este año en todos los ámbitos).
Carolina Liponetzky


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