20 de julio 2009 - 00:00

Acuerdo petrolero convoca a aliados de Cristina en Neuquén y Río Negro

Jorge Sapag, Julio De Vido y Miguel Saiz festejan frágil acuerdo con sector petrolero.
Jorge Sapag, Julio De Vido y Miguel Saiz festejan frágil acuerdo con sector petrolero.
 Neuquén (de nuestra agencia) - El acuerdo parcial alcanzado en la crisis petrolera que somete a la región a una aguda recesión económica será celebrado hoy con una movilización en la capital provincial que los más optimistas calculan en unas 20.000 personas, aunque otras voces bajan a la mitad y la presencia de funcionarios nacionales, gobernadores de la región y del sindicato petrolero local. Precisamente, la convocatoria fue hecha por el sindicato de Trabajadores de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa para agradecer al gobernador Jorge Sapag y a Cristina de Kirchner por los nuevos precios que se reconocerán por el gas que vaya destinado a la generación de energía eléctrica y por el compromiso de las empresas petroleras de no producir despidos, una amenaza que se cierne sobre 3.000 trabajadores del sector. Asistirá Emilio Baratta, segundo de Julio De Vido en el manejo del negocio petrolero y por la noche estará la viceministra de Trabajo, Noemí Rial, y se ha invitado al mandatario de Río Negro, el radical K Miguel Saiz. Sapag agradeció a la Presidente por haber evitado un grave conflicto social.
Precio del gas
El acuerdo alcanzado el viernes último mejora el valor de este gas en un dólar al pasar de u$s 1,40 el millón de BTU (medida estandarizada internacionalmente) a u$s 2,40. Claro que no se sabe qué pasará con el gas destinado a consumo domiciliario que se extrae del yacimiento de Loma de la Lata por el que se abastece a todo el país y que se está pagando unos u$s 0,60. Estos valores son sensiblemente menores que lo que se le paga a Bolivia (u$s 6/7) y a los buques regasificadores (u$s 10) que conectan el fluido importado desde mercados de ultramar por el puerto de Ingeniero White (Bahía Blanca). Esta distorsión fue planteada claramente por Sapag a Cristina de Kirchner y con ello pudo destrabar una situación que coloca en una posición muy difícil a la provincia, pero está lejos de satisfacer las exigencias de los neuquinos, incluidos dirigentes del propio MPN como la diputada nacional Alicia Comelli, quien criticó la política energética del Gobierno nacional. En general, el discurso oficial local es que «Neuquén debe ser compensada por estar subsidiando al resto de la Nación con el gas de su subsuelo».
Para los medios especializados de la zona, este reconocimiento puede llegar a inyectar unos u$s 600 millones a una actividad fuertemente afectada por la parálisis a los que se le agregarían otros u$s 400 millones para la producción petrolera, aunque las principales operadoras siguen mirando con pesimismo el cuadro recesivo que aún tienen por delante. Es que si bien existe una promesa de mejorar el precio para el gas de arenas compactas, tampoco se ha fijado su cotización y ello frena las inversiones que se encarecen por tener que extraerlo de mayores profundidades que el que se encuentra en los yacimientos actualmente en explotación.
Pero tampoco se sabe qué hará la Secretaría de Energía con el reclamo de las productoras petroleras de que se debe bajar la presión fiscal sobre las retenciones a las exportaciones de crudo que rondan el 45 por ciento del precio internacional (el viernes fue de u$s 63,56 el barril en el mercado de Londres) y los impuestos internos sobre el petróleo que se entrega a las refinerías ya que, descartados impuestos, les quedan unos 32/34 dólares por unidad de mercado (WTI) pese a que en la provincia de Neuquén, por ser un crudo de mejor calidad, el Gobierno nacional autorizó un precio tope de hasta u$s 47 para el denominado petróleo Escalante, similar al del Golfo.
Con estos números, el rigor empresario llevó a bajar los costos laborales y de contratación de servicio, lo que derivó en mandar a sus casas sin despedir a unos 3.000 operarios con una merma significativa en sus salarios de $ 8.000/ 10.000 de bolsillo (promedio de 3.000 dólares) de hasta un 60/40 por ciento.

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