Murió ayer en Chicago a los 70 años el más famoso crítico de cine de los EE.UU., Roger Ebert, como consecuencia de un cáncer de tiroides. Ebert, cuya fama había trascendido las fronteras de los EE.UU., fue el único crítico que ganó un Pulitzer y una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, tenía una prosa brillante y un ingenio agudo para hablar de cine. Ya a fines de los 60, desde el "Chicago Sun Times", rompió con la forma acartonada con la que se hacía crítica, y acercó (o rechazó) legiones de espectadores de los films que reseñaba. En TV, junto con Gene Siskel, hicieron famoso el recurso de los pulgares arriba o abajo para criticar una película.
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