26 de noviembre 2008 - 00:00

Admitió Macri que ya no quiere aumentar tarjetas

Mauricio Macri ayer, al colocar la piedra fundamental de un nuevo pabellón en el Hospital deNiños Ricardo Gutiérrez.
Mauricio Macri ayer, al colocar la piedra fundamental de un nuevo pabellón en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.
El Gobierno porteño finalmente reconoció que dará marcha atrás con la propuesta de gravar el consumo con tarjetas de crédito, tributo que le representaría a Mauricio Macri $ 32 millones más en el Presupuesto del año que viene.

La iniciativa, junto con otras de extender el Impuesto de Sellos a todo tipo de contratos, a los seguros patrimoniales y a la compraventa de autos usados, generó una fuerte embestida de los bloques opositores. La movida hasta mostró juntos a los ex jefes de Gobierno Enrique Olivera y Aníbal Ibarra, presentando un proyecto para gravar las ganancias que se obtienen con las tragamonedas a cambio de bajar las propuestas tributarias. Esa movidas provocaron que el macrismo ya pensara, la semana pasada, en resignar algunos aumentos de impuestos -tal como anticipó este diariopara poder al menos comenzar un acuerdo con las bancadas de la oposición, de las cuales requiere unos cinco votos para sancionar la ley presupuestaria y las modificaciones a la Ley Tarifaria y el Código Fiscal.

Pero tanto la Coalición como el ibarrismo y el kirchnerismo no se conforman con sólo eliminar todas las propuestas relacionadas con la extensión del sellado, que representarían para Macri $ 300 millones en el Presupuesto 2009, sino que también buscan bajas en el Impuesto a los Ingresos Brutos.

A partir del reconocimiento del propio Mauricio Macri de no insistir con la aplicación de 0,6% sobre los consumos con tarjeta de crédito, el macrismo cree que puede retomar la discusión en la comisión que conduce Alvaro González. Desde que, la semana pasada, asistió a la Legislatura el ministro de Hacienda, Néstor Grindetti, a explicar el cálculo de recursos para el año que viene, la comisión no ha podido avanzar en acuerdo alguno, mientras que la oposición se concentró hasta en campañas barriales contra el impuestazo.

«Lo eliminamos para que la Legislatura busque otros consensos», aseguró con realismo Macri ante las cámaras de TV en la noche del lunes.

  • Confianza

    El Gobierno porteño cree, sin embargo, que al menos 70% de las subas propuestas le serían aprobadas, es decir que podría conseguir $ 700 millones más el año próximo con la aplicación de aumentos y creación de nuevas alícuotas de Ingresos Brutos, pero aún no tiene los votos necesarios.

    Grindetti visitará nuevamentela Legislatura porteña el lunes próximo para cerrar la ronda de informes que brindaron los funcionarios de Macri, y para entonces el macrismo necesita acelerar el debate para llegar a esa instancia sin que se provoque un fuerte cruce con los opositores, como el anterior.

    El titular del bloque kirchnerista, Diego Kravetz, ya anticipó que la postura de su bancada es que «hay que dar marcha atrás con todos los impuestos», y que «no se puede gravar el consumo ni la producción».

    En cambio, Ibarra aseguró que no aceptarán «ninguna generalización del Impuesto de Sellos como tampoco la suba de la alícuota en alimentos que perjudicará a los almacenes de barrio y a los consumidores». De ese modo, el ibarrismo podría votar a favor de otros aumentos, como la duplicación de la alícuota a la construcción o la suba a los hipermercados en concepto de Ingresos Brutos.

    La Coalición Cívica también manifestó que no aprobará ningún tipo de aumento tributario y que considera que el macrismo debería dar de baja todas las subas que proyectó para el año que viene. Sin embargo, ahora se abrirá un análisis más detallado sobre cada una de las propuestas del macrismo.

    Es que, de quitarse todos los aumentos, los recursos proyectados por el gobierno de Macri, por cerca de $ 17 mil millones, contarían con $ 1.000 millones menos. La reducción afectará a la inversión en infraestructura, según anticiparon desde el Ministerio de Hacienda. De ese modo, el gobierno debería replantear todo el Presupuesto y, al parecer, la oposición no quiere llegar a esa situación. mientras que el otro sufrió varios hematomas y heridas cortantes, por lo que se encontraban internados bajo custodia, hasta que se aclare cómo sucedieron los hechos.

    Los familiares aseguran que el joven sufrió la herida en la pierna a causa de un balazo, mientras que la Policía, en primera instancia, lo adjudica al accidente con la moto.
  • Dejá tu comentario