23 de agosto 2010 - 00:00

Advierten economistas por récord del gasto

Mario Brodersohn
Mario Brodersohn
La fuerte expansión del gasto público y el crédito disparan la inflación. Los expertos coinciden en que el panorama actual es «insostenible» y que es prioritario recuperar el superávit fiscal. No obstante, advierten que en vísperas de un año electoral, el Gobierno, lejos de preocuparse por ordenar la caja, inyectará más dinero en el sistema. De acuerdo con un informe publicado por Econométrica, en 2010 se verá el gasto más alto de los últimos 30 años, a un nivel del 22,3% del PBI. Desde la consultora indicaron que sólo en julio, la base monetaria se amplió en $ 6.900 millones, luego de que el Banco Central compró u$s 1.700 millones y le transfiriera al Tesoro de $ 2.700 millones. «Es absolutamente prioritario recuperar el superávit y la mejor manera es ponerle un tope a la evolución nominal del gasto público, anclar los salarios y el gasto, que hoy crecen por encima de la inflación», coincidió Pablo Rojo, ex presidente del Banco Hipotecario.

De acuerdo con los datos de Econométrica, a «la fuerte expansión primaria» en julio se le sumó un incremento del crédito entre el 21% y el 27%. En este marco, la escalada inflacionaria genera preocupación en un esquema en el que el Gobierno continúa sobreestimulando la demanda. Al respecto, Rodrigo Álvarez de Ecolatina adelantó que «si se analizan los años con elecciones (2007 y 2009), el Gobierno amplió el gasto en un mínimo del 1,5% del PBI. Si lo hizo en momentos de mayor apoyo popular, ahora me da la sensación de que va a ser mucho más agresivo».

De acuerdo con Mario Brodersohn, director de Econométrica, durante los últimos ocho años el gasto aumentó un 70% más rápido que el PBI. «Un poco más de la mitad de la expansión está concentrada en subsidios y jubilaciones», aclaró. En este sentido, Rojo indicó que «seguimos motorizando una de las inflaciones más altas del mundo. Además, mantener anclado el dólar en los niveles actuales es francamente explosivo. Se va a acumular un muy fuerte atraso cambiario, como ya nos ha pasado, y provocará un ajuste muy fuerte de la economía».

En tanto, el papel del Central -en extremo funcional a las necesidades del Ejecutivo- genera controversia. De acuerdo con los economistas, durante el segundo semestre de 2010 y a lo largo de 2011 el Gobierno deberá apoyarse más en la entidad monetaria para hacer frente a los compromisos, ya sea mediante transferencias de utilidades, adelantos e incluso con las reservas. «Con este financiamiento del Tesoro, lo que se ve son dificultades del Central para cumplir con su misión, que tiene que ver principalmente con la política cambiaria y con el hecho de que emite hoy pesos para frenar el tipo de cambio», concluyó la economista Marina Dal Poggetto, de Bein y Asociados.

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