Nueva York - La economía latinoamericana se debilitaría aún más en los próximos meses, lo que pondrá una presión adicional sobre las calificaciones soberanas a lo largo de la región, dijo ayer la directora gerente de Standard & Poor's, Jane Eddy.
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Algunas señales positivas en Asia generaron la esperanza de que los países latinoamericanos, que exportan materias primas, también podrían recibir un impulso, pero Eddy dijo que el impacto todavía no es claro. «Lo que hemos visto en América Latina es que el impacto llega con una demora de un par de meses, entonces yo diría que no hemos tocado fondo aún», dijo la directora gerenta en el Foro de Inversión de Reuters sobre América Latina.
Igualmente, destacó que algunas señales económicas «positivas y sorprendentes» eran visibles en México y Brasil, pero advirtió que podrían ser más resultado de una acumulación en los inventarios que de un giro real en la producción.
Desde que se intensificó la crisis en la segunda mitad de 2008, S&P recortó las calificaciones de la Argentina, Ecuador, Jamaica y República Dominicana. Actualmente tiene panoramas negativos sobre las calificaciones de El Salvador y Venezuela, mientras que Trinidad y Tobago está en observación de crédito negativa. «Todavía tenemos panoramas más en el lado negativo que en el positivo», dijo Eddy. «El potencial para más recortes de calificaciones se mantiene.
Nuevamente, nada dramático», agregó. Actualmente México tiene un pronóstico estable en su calificación BBB+, pero el país necesitará ampliar su base tributaria o contener el gasto para mantener ese estatus, según Eddy.