Afirman que ya se negocia el el regreso de Google a China (con censura incorporada)

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De acuerdo con la versión, temas como derechos humanos, democracia, religión y protestas pacíficas serían bloqueados en el motor de búsqueda.

Nueva York - Una versión "recortada", sin temas políticos en el motor de búsqueda, sería implementado por Google para poder regresar al mercado chino, uno de los más importantes del mundo por número de usuarios y perspectivas de crecimiento.

Se trata del plan en el que estaría trabajando la empresa estadounidense, según documentos secretos revelados ayer por el portal The Intercept de Estados Unidos.

En tanto, The New York Times confirmó esa información en base a fuentes conocedoras de los planes de la compañía, aunque la versión fue desmentida por fuentes del Gobierno chino.

El proyecto tiene el nombre clave de Dragonfly y ha estado en vigencia durante un año, acelerándose en diciembre pasado cuando el director ejecutivo de Mountain View, Sundar Pichai, voló a Pekín para reunirse con funcionarios del régimen.

Según The Intercept, un equipo de ingenieros y programadores estaría trabajando sobre una aplicación destinada a los dispositivos Android (podría llamarse Maotai o Longfei), ya mostrada al Gobierno chino. Si se aprueba, podría ser lanzada en los próximos seis a nueve meses.

En la lista negra de la versión depurada de Google estarían temas como derechos humanos, democracia, religión y protestas pacíficas, vetados por la denominada "Gran Muralla china" de Internet, según la versión. Eso iría en cumplimiento con la censura del país, que limita el acceso a contenidos que el Partido Comunista considera desfavorables.

El filtro seria aplicado también a las imágenes y a las búsquedas por voz. Actualmente Google, como las redes sociales y los portales de información como la BBC y Wikipedia, están inhibidos para la mayor parte de los usuarios chinos que confían en el motor de búsqueda Baidu, fiel a la línea oficial.

"Me opongo a la colaboración entre grandes empresas y el Gobierno por la opresión de los ciudadanos. Lo que se hace en China podría convertirse en un modelo para otras naciones", explicó a The Intercept una fuente anónima vinculada a las negociaciones.

En Google, que al principio tenía como lema comercial el lema "Don't be evil" ("No seas malvado"), hace unas semanas una protesta de los empleados logró bloquear un proyecto para suministrar sistemas de inteligencia artificial al Pentágono.

"Suministramos ya varias aplicaciones a China, ayudamos a los desarrolladores chinos e hicimos importantes inversiones en empresas del país. No comentamos planes futuros", dijo a la BBC un vocero de Google.

Mientras el China Securities Daily, medio de propiedad estatal, desmintió las informaciones sobre el proyecto reportando informaciones obtenidas por los "departamentos competentes".

"Vale la pena mencionar que desde el año pasado ha habido rumores del posible regreso de Google a China", apuntó ese medio. "Se acaba de confirmar que eso no es cierto", añadió.

Entre 2006 y 2010 Google mantuvo en China una versión censurada de su motor de búsqueda, atrayendo severas críticas en Estados Unidos. Hasta que en marzo de 2010 anunció que salía de ese lucrativo mercado.

En un post publicado en aquella época, entre las motivaciones del abandono de la sociedad citaba los esfuerzos del régimen comunista para limitar la libertad de palabra, bloquear los portales y "hackear" los sistemas informáticos de Google.

En China, recuerda The Intercept, hay 750 millones de usuarios de Internet, el equivalente a toda la población europea. Un paquete no indiferente de clientes potenciales para publicidad.

"Sería un desastre para la era de la información", señaló un investigador de Amnistía Internacional.

Agencias ANSA y DPA

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