8 de octubre 2010 - 00:00

Al igual que ayer, lo bueno fue malo

Al igual que ayer, lo bueno fue malo
Algunas veces nuestras opiniones parecen algo duras. Por ejemplo, días atrás tildamos de panfleto la secuela de Wall Street. Pero la verdad es que es una mala película con un gran marketing, que no explica nada, apta sólo para ñoños financiero. Menos política, más audaz y más cercana a los hechos que sirven para entender la realidad tras la crisis, esta Inside Job (estrena hoy en EE.UU.). Ésta se la recomendamos. Otro ejemplo de dureza: el escepticismo del martes ante las nuevas medidas japonesas para contener la revaluación del yen. Desde entonces la moneda nipona trepó casi el 2% frente al dólar. Algo que también adelantamos hace unos meses sin equivocarnos fue la operatoria para negociar yuanes en yuanes habilitada hace unos días en Hong Kong. Lo importante de estos dos puntos no es la poca razón que podemos haber tenido, sino que forma parte de lo que ya se define como una eventual guerra de monedas. Pero tranquilos. Mientras todo sea pirotecnia verbal y algunas escaramuzas no deberíamos esperar grandes problemas más allá de que desnudan que la cooperación global para enfrentar la crisis ya no es tal. La de ayer fue una de esas ruedas en las que todo parecía listo para la suba. Por un lado, los rumores de que Microsoft está interesado en Adobe (esto apuntaló al NASDAQ); por otro, los números sobre ventas minoristas y pedidos de seguro de desempleo mejores que los previstos y finalmente el primer gran balance de la temporada, Alcoa, que superó las expectativas. A pesar de esto, el Dow retrocedió un 0,17%, cerrando en 10.948,58 puntos, con apenas poco más de 900 millones de papeles negociados en el NYSE. Tal vez golpearon la suba del dólar y la baja de los commodities. Tal vez fue la propia naturaleza positiva de las noticias, o el temor a los números sobre el empleo que conoceremos hoy.

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