Al iniciar su segundo año, Biden le prometió a Rusia un “desastre” si invade Ucrania

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Dijo que un escenario de guerra le generaría al rival de EE.UU. pérdidas demasiado grandes. En el plano interno, acusó de obstruccionismo a la oposición republicana, defendió su política económica y habló de la disparada de la inflación. “El capitalismo sin competencia es explotación”, definió.

Washington - Justo antes de cumplir su primer año en el poder, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ofreció ayer una conferencia de prensa desde la Casa Blanca. En la misma repasó los principales temas internacionales y locales que lo ocuparán en su segundo año, entre los que se destacó una severa advertencia a Rusia en el marco de la crisis por Ucrania y una promesa de poner en caja una inflación que se disparó en 2021 a su mayor nivel desde 1982.

El mandatario demócrata dijo no creer que Putin quiera una “guerra a gran escala” por Ucrania, cuyo deseo de ingresar a la OTAN irrita profundamente a Moscú. El escenario de una confrontación “sería un desastre para Rusia”, tanto humano como económico, señaló. Los rusos podrían prevalecer en una contienda con su vecino del oeste, estimó, pero sus pérdidas “serían grandes”.

En tal caso, continuó, el Gobierno de Vladímir Putin”no podría comerciar en dólares”.

El jefe de Estado predijo que tal invasión probablemente se produzca, hecho que, aunque sea a pequeña escala, disparará una discusión sobre las consecuencias que ello conllevaría para Rusia.

Más allá de ese capítulo internacional caliente (ver nota aparte), el presidente demócrata admitió que su primer año en el cargo ha sido de “desafíos”, pero también de “enormes progresos”, y aseguró que no previó una obstrucción republicana tan fuerte en el Congreso.

Balance

“Ha sido un año de desafíos, pero también ha sido un año de enormes progresos”, afirmó Biden en la conferencia de prensa, la primera desde que viajó a Glasgow a principios de noviembre para la cumbre climática internacional.

Durante su intervención, Biden defendió enfáticamente la campaña de vacunación masiva contra el covid-19.

En baja en las encuestas, en las que el nivel de rechazo de los estadounidenses supera el de apoyo y con las elecciones de mitad de mandato previstas para noviembre, Biden aseguró ser sensible a “la frustración y la fatiga” que la prolongación de la pandemia provoca a la población y puso especial énfasis en reconocer la importancia del problema de la disparada de los precios.

Prudencia

“Necesitamos controlar la inflación”, dijo, una pelea que definió como de largo plazo. En ese sentido, embistió contra los mercados concentrados. “Defiendo el capitalismo, pro el capitalismo sin competencia es explotación”, definió.

“El trabajo crítico de asegurar de que la suba de los precios no eche raíces recae en la Reserva Federal, que tiene un mandato doble: el pleno empleo y los precios estables”, señaló.

“Dada la fortaleza de nuestra economía y el ritmo de los aumentos recientes de precios, sería apropiado, como ha indicado el presidente de la Fed, (Jerome) Powell, recalibrar el apoyo (monetario) necesario”, indicó.

Biden admitió que los estadounidenses sufren por la escalada de los costos de los combustibles y la comida. El IPC cerró el año pasado en 7%, su mayor nivel en 39 años, empujado en especial por el costo de la energía, que subió casi 30%.

Al mostrarse sorprendido por el nivel de obstruccionismo a sus principales iniciativas que achacó a los republicanos, atribuyó ese hecho a la capacidad de su antecesor, Donald Trump de “intimidar a todo un partido” político.

A pesar de las encuestas adversas, confió en las chances de los demócratas en los comicios legislativos y vaticinó que buscará la reelección en 2024, otra vez acompañado por Kamala Harris, a pesar de contar para entonces con 82 años.

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