20 de septiembre 2016 - 00:00

Al menos 3.000 refugiados huyen de un campo en Grecia tras un incendio intencional

El fuego fue controlado anoche y no se produjeron víctimas. Los migrantes, a su vez, habían protestado por las condiciones de hacinamiento en la que viven. Francisco había visitado el lugar en abril.

Destrucción.  El fuego se apoderó ayer del centro de refugiados de Moria (Lesbos), cuyos habitantes se vienen quejando de sus pésimas condiciones de vida y de la violencia entre grupos de distintas nacionalidades.
Destrucción. El fuego se apoderó ayer del centro de refugiados de Moria (Lesbos), cuyos habitantes se vienen quejando de sus pésimas condiciones de vida y de la violencia entre grupos de distintas nacionalidades.
Atenas - Los bomberos consiguieron apagar el gran incendio registrado ayer en el campo de refugiados de Moria, en la isla griega de Lesbos, en el Egeo, que provocó que entre 3.000 y 4.000 refugiados escaparan del lugar.

Las llamas, iniciadas intencionalmente según informó la Policía, obligaron a las autoridades del centro que visitó el papa Francisco en abril pasado a evacuar a unos 150 niños que llegaron sin familiares a otras instalaciones, la mayoría a albergues juveniles.

"No sabemos aún si hay heridos, todos los refugiados están fuera del campamento y ahora estamos tratando de hacer un esfuerzo para que vuelvan a él. Unos 500 ya regresaron", informó un vocero de la Policía del Egeo de Norte.

"El incendio se registró en varias carpas. No hubo riesgo para vidas humanas", declaró el departamento de bomberos, por su parte.

Durante el día de ayer estallaron diversas peleas entre refugiados y migrantes de distintas nacionalidades en el campo de Moria, una de ellas al menos, según la prensa local, después de que se extendiera el rumor de inminentes deportaciones masivas.

Por la mañana alrededor de 300 refugiados escaparon del centro y trataron de celebrar una marcha de protesta en la ciudad, pero fueron detenidos por la Policía y se vieron obligados a regresar.

Desde hace días también creció la tensión entre los habitantes de Lesbos tras extenderse la sospecha de que el Gobierno trata de abrir otro campo más en la isla que, en estos momentos, acoge a 5.650 personas en instalaciones preparadas para 3.500. Exigieron también que quienes están en Moria sean trasladados a otras ciudades.

El domingo el alcalde de la isla, Spyros Galenós, pidió a las organizaciones no gubernamentales que operan en el campo de refugiados municipal de Kara Tepé que abandonen las instalaciones acusándolas de "colaborar" en la preparación del supuesto nuevo campamento.

Militantes del partido neonazi Amanecer Dorado, que participaban en una protesta de 400 vecinos ayer en Mitilene, la capital de Lesbos, agredieron a tres estudiantes hiriendo a una de ellas, voluntaria allí.

La semana pasada se vivieron episodios de tensión entre vecinos y refugiados en otras zonas del país, como en la isla de Quíos, donde un grupo de manifestantes se enfrentó a la Policía y se aproximó a un centro de refugiados cantando el himno nacional.

Actualmente en Grecia hay cerca de 60.000 refugiados y migrantes, la gran mayoría de los cuales busca llegar a Alemania y a otros países occidentales de la UE, pero están impedidos de viajar después del cierre de las fronteras en los Balcanes y en Europa del este.

Las organizaciones de defensa de los derechos humanos denunciaron en reiteradas oportunidades las condiciones insalubres en estos campamentos.

Agencias EFE y AFP,


y Ámbito Financiero

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