26 de enero 2009 - 00:00

Alarma el fenómeno de las “baby-gang” en Roma

Roma - Las bandas criminales de adolescentes, con estética neofascista en los grupos del Norte y maneras de clanes mafiosos en
el Sur, se han convertido
en motivo de alarma social en Italia
, donde este fenómeno ha sido bautizado como «baby-gang».
Las noticias con el encabezamiento de «baby-gang» que recogen los medios italianos van desde el robo de un coche a manos de un quinceañero en Palermo, la capital de Sicilia, hasta el asesinato de un inmigrante marroquí cerca de Brescia, en el norte del país.
La prensa italiana recogió en los últimos días el arrepentimiento de dos adolescentes de 12 años por haber lanzado dos cócteles molotov dentro de un aula de un colegio de Bolonia, en el centro del país. Con este acto vandálico los adolescentes querían lograr que cerrara la escuela durante un período de quince días.
Los grupos violentos de adolescentes no obedecen a una pauta homogénea. Al contrario, los hay conformados por inmigrantes suramericanos, como los conocidos Latin Kings y Ñetas, o por inmigrantes chinos, y los hay formados por adolescentes italianos de muy diverso pelaje.
Según un informe publicado recientemente por el diario La Stampa, los grupos de adolescentes violentos se distinguen por su manera de vestir y por la música que escuchan. Por ejemplo, los salvadoreños del grupo Ms-13 se reconocen por los tatuajes del número 13 en el cuello y gotas en la cara, cada una de las gotas corresponde a una pelea o a una agresión.
La Stampa describe así la situación: «Es una guerra complicada entre una miríada de pequeños grupos, Latin Kings, Ñetas... son ellos los que tienen el control de las calles de Génova y Milán. Se lo disputan con grupos inspirados en los skinheads ingleses formados por jóvenes italianos. En el Sur, los jóvenes sueñan con convertirse en jefes de la mafia e imitan a éstos como pueden».
Desde el punto de vista sociológico, se trata de adolescentes, cada vez más jóvenes, con una fuerte necesidad de autoestima, que recurren a una violencia que desemboca en extorsiones, robos, delitos relacionados con la droga y el abuso sexual.
Al igual que en el resto de países europeos, estos adolescentes violentos hacen un uso muy intenso de sus computadoras y de sus teléfonos móviles, con los que intercambian fotos y mensajes.
El presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, Carlo Vizzini, explicaba hace una semana en la prensa que el Senado aprobó una modificación del Código Penal que introduce agravantes para crímenes que han desatado una fuerte alarma social.
Agencia EFE

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