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Alarma en Occidente: Irán ya puede lanzar misiles hasta Europa
El satélite, bautizado Omid («esperanza» en persa) y fabricado -según el Gobierno ultraislamista- íntegramente en el país, fue lanzado al espacio en la noche del lunes, en el marco de las celebraciones del trigésimo aniversario del triunfo de la Revolución Islámica. La inquietud internacional se refiere no tanto al tipo de satélite puesto en órbita, sino en la capacidad de lanzamiento demostrada, que podría ser utilizada por el fundamentalista Mahmud Ahmadineyad con fines bélicos.
El presidente iraní dijo que el primer paso de Irán en la carrera espacial lleva aparejados dos mensajes. Uno de «paz y solidaridad», que fue el primero transmitido desde la nueva plataforma de telecomunicaciones, y otro dirigido a «aquellas naciones del mundo que durante años han monopolizado el sistema de lanzamientos y han tratado de impedir que Irán adquiriera esta tecnología».
«Hijos de Irán, el pueblo iraní ya está presente en el espacio, es una nueva victoria de la Revolución, que pese a la trabas que le ponen en el exterior, supera día a día nuevas cotas de progreso y reafirma su posición en el mundo», aseguró el presiden-te en un mensaje transmitido por la radio nacional.
Omid, que entró en una órbita elíptica sobre la tierra y puede dar quince vueltas al planeta en 24 horas, fue propulsado desde una plataforma denominada «Safir II», que según los científicos internacionales también estaría capacitada para lanzar misiles balísticos de medio y largo alcance, lo que, según expertos, pondría a Europa en peligro.
Francia fue el primer país en mostrar su preocupación por la proximidad que existe entre ambas tecnologías. «El hecho de que haya una gran similitud tecnológica (con las capacidades balísticas) nos preocupa», declaró a la prensa el portavoz del Ministerio francés de Relaciones Exteriores, Eric Chevalier.
En tanto, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, afirmó: «Si Irán no cumple con el mandato del Consejo de Seguridad de ONU y la AIEA (Agencia Internacional de Energía Atómica), habrá consecuencias».
Por su parte, el vocero de Barack Obama, Robert Gibbs, advirtió que EE.UU. usará «todos los elementos de nuestra capacidad nacional» con Irán.
Desde Israel, un país hostigado reiteradamente en los discursos de Ahmadineyad, el ministro de Defensa, Ehud Barak, recordó que «todas las opciones están sobre la mesa» para hacer frente a la amenaza iraní.
Tanto EE.UU. como Israel y la Unión Europea acusan a Irán de ocultar un programa nuclear paralelo para la adquisición de un arsenal de armas atómicas. El régimen de Teherán niega los cargos, obstaculiza las inspecciones internacionales y afirma que su desarrollo tiene como objetivo elevar su capacidad energética para uso civil.
Su industria nacional sufre desde principios de la década de los ochenta un severo embargo militar, a pesar de lo cual ha continuado avanzando en este campo.
En 1992, puso en marcha su propio programa de desarrollo militar, con el que creó misiles de largo alcance, como el «Shihab III», capaz de recorrer más de 2.000 kilómetros y alcanzar objetivos en países considerados enemigos, como Arabia Saudita e Israel.
La comunidad internacional teme ahora que el programa especial de enriquecimiento de uranio que desarrolla Irán se una al militar y persiga en realidad dotar a estos misiles de cabezas nucleares.
El programa espacial iraní comenzó en 2005 con ayuda de Rusia, que le proporcionó el cohete necesario para lanzar su primer satélite, el «Sina-1».
En febrero de 2007, el régimen de los ayatolá anunció que había probado con éxito el lanzamiento de un cohete capaz de alcanzar el espacio y caer a tierra asistido por un paracaídas.
En agosto de 2008, lanzó su primer cohete propio capaz de transportar un satélite y anunció los preparativos para el envío al espacio de Omid.
Agencias EFE, DPA y AFP


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