13 de marzo 2015 - 00:00

Alcaldes PJ quieren tener “certezas” sobre elección

Julio Pereyra, Francisco Gutiérrez (Arriba). Gabriel Mariotto y Juan Manuel Abal Medina (Abajo).
Julio Pereyra, Francisco Gutiérrez (Arriba). Gabriel Mariotto y Juan Manuel Abal Medina (Abajo).
"Si hay primarias, entonces todos adentro". Lo dice un intendente, pero podrían decirlo todos, o casi todos los caciques del PJ del conurbano que miran de reojo la falta de precisiones y certezas sobre cómo serán las reglas electorales con las que deberán competir este año, la mayoría -aunque no todos- para tratar de reelegir en sus distritos y retener el manejo territorial del PJ.

"Que nadie se olvide de que si el peronismo pierde la Nación y no mantiene los territorios, va a ser difícil y va llevar tiempo volver a tener el poder", ilustra un cacique con dominio de una campiña poderosa del conurbano próximo. Expresa la duda neurálgica de los intendentes que observan que los indicios son, hasta acá, preocupantes.

Ayer, Julio Pereyra, jefe de la Federación Argentina de Municipios (FAM) y promotor del Frente Nacional Peronista (FNP), ofició de terapeuta ante la demanda de intendentes, sobre todo del interior, que bucean en busca de señales para saber cómo será el escenario político y electoral en que tendrán que jugar en las primarias de agosto y luego en la general de octubre.

Entre los ítems figura, por caso, la cuestión de las colectoras. "Si hay PASO, todos adentro. No podemos permitir que haya colectora en un distrito que se puede perder. Si hay algún caso, tiene que ser muy quirúrgico, muy controlado para que no nos haga daño", explicó un cacique.

La cuestión es relevante porque en 2007 Néstor Kirchner autorizó colectoras para resolver asuntos de pago chico y facilitó una renovación porque, entre otros, hubo cambio de mando en Lanús, Almirante Brown y La Plata. Ahora existen las PASO y, en teoría, deberían ser el método para saldar esas tensiones.

Asoman, ya, zonas agitadas: en Lomas de Zamora, adonde volvió Martín Insaurralde, se lanzó Pablo Paladino, funcionario K; en Quilmes, Francisco "Barba" Gutiérrez va por su reelección y se habla de un acuerdo, enfrente, entre el sciolismo y Aníbal Fernández. O, por citar otro caso, en Vicente López, el exintendente Enrique "Japonés" García se declara kirchnerista pero La Cámpora salió a negarle esa identidad. ¿Le permitirán a García ir a una primaria del FpV, le darán una boleta bis o lo sacarán del ring?

Sobrevuela otro asunto, igual de espinoso y que estuvo presente en la reunión que mantuvieron el miércoles los intendentes de la Tercera Sección con Florencio Randazzo, el ministro del Interior y precandidato K. Tiene que ver con el impacto que puede tener para el oficialismo una elección interna, en las PASO, que derive en una campaña virulenta y agitada. "Eso no nos haría bien y beneficiaría a Macri", dicen los caciques y admiten que también podría derramar las tensiones hacia abajo porque la existencia de dos presidenciables haría que haya, al menos, dos candidatos a intendente.

El sueño de la colectora invertida -que un candidato a intendente pueda llevar las boletas de varios candidatos a la gobernación y de varios candidatos a presidente- parece una ilusión de verano.

Este mediodía, en la FAM, los intendentes volcarán estas intrigas al ministro de Planificación Julio De Vido. En tanto, el martes, en un gesto de "unidad territorial", habrá una jornada de varias horas que reunirá a intendentes, funcionarios y legisladores de la Tercera Sección, que harán alarde de la "unidad seccional". Está previsto que concurran Aníbal Fernández, el vicegobernador Gabriel Mariotto y, entre otros, el senador nacional y ex jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina.