23 de febrero 2010 - 00:18

“Algunos creen que el negocio político es insultar a la Presidente”

Entrevista con el gobernador de San Juan, el justicialista José Luis Gioja, con eje en el electoral 2011

En su despacho de la Casa de Gobierno sanjuanina, Gioja insistió en que el radical Julio Cobos defina «si es vicepresidente o jefe de la oposición».
En su despacho de la Casa de Gobierno sanjuanina, Gioja insistió en que el radical Julio Cobos defina «si es vicepresidente o jefe de la oposición».
San Juan (enviada especial) - Que la prudencia no es sinónimo de pasividad es la síntesis a la que apeló el gobernador de San Juan, José Luis Gioja, para condensar cómo planea encarar sus dos últimos años al frente del Ejecutivo provincial y combinarlos al mismo tiempo con una potencial precandidatura presidencial para 2011 en las internas justicialistas. Es por eso que, ante la pregunta sobre su aspiración electoral, el mandatario -sin descartar que piensa en esa posibilidad- defendió la Ley de Reforma Política alentada por el oficialismo «que exige a todos los partidos políticos elecciones internas, abiertas, simultáneas y obligatorias». «Creo que es bueno porque el que está acostumbrado a chillar atrás del alambrado va a tener que entrar a la cancha o callarse y no chillar más», opinó, y no dejó de apuntar más críticas para los caciques de perfil opositor: «Algunos creen que el negocio político es insultar a la Presidente». En esa línea, instó al vicepresidente Julio Cobos a que tome una definición: «No puede acompañar la fórmula presidencial y ser jefe de la oposición», y también volvió a respaldar el Fondo del Bicentenario.

Veamos algunos fragmentos de la entrevista que el gobernador le concedió a Ámbito Nacional en su despacho de la histórica Casa de Gobierno provincial.

Periodista: ¿Cuáles son los desafíos a nivel provincial y a nivel nacional de cara a 2011?

José Luis Gioja: Nos queda todavía un poquito menos de la mitad de un período y tenemos que dedicarnos a conseguir soluciones a los problemas que tiene nuestra gente. Hay una tentación natural a anticiparnos al año electoral y eso, para mí, genera turbulencias. Y bienvenidas sean por temas electorales, porque la esencia de la democracia es elegir y ser elegido, pero me parece que no hay que estar todo el tiempo con eso, si no no hay posibilidad de gobernar. Lo que vamos a tratar de hacer en la provincia es encapsular el tema electoral hasta el año que viene y dedicarnos a la gestión. No siempre se logra, pero vamos a hacer el esfuerzo. Y creo que sería bueno que esto pudiese pasar a nivel nacional, a pesar de que algunos ya andan con la urna en la cabeza en vez de poner el caballo adelante del carro para que pueda andar, y esto significa poner los intereses del país delante de los intereses partidarios. En su momento, lo vamos a definir con el mejor marco que nos brinda hoy la vigente reforma política. Creo que es bueno porque el que está acostumbrado a chillar atrás del alambrado va a tener que entrar a la cancha o callarse y no chillar más. En San Juan nos falta hacer mucho todavía, pero hemos logrado mucho.

P.: Y esos logros, además de responder al crecimiento local, ¿tienen que ver con una buena relación con el Gobierno nacional?

J.L.G.: Creo que tienen que ver con una situación que vive el país que fue buena, con un federalismo que vivió y que vive el país que me parece que existe. Ha habido un buen entendimiento y colaboración de parte del Gobierno federal, como ha habido con todas las provincias. Somos parte de un proyecto político que hoy está gobernando la Argentina, con cosas buenas y, a lo mejor, con cosas que para algunos no son tan buenas, pero somos parte de ese proyecto y creemos que le ha hecho mucho bien al país, como le ha hecho bien a San Juan. Hemos terminado el año pasado sin déficit y diseñamos un presupuesto para este año sin déficit.

P.: ¿Estima entonces que son buenas las perspectivas para que siga el kirchnerismo en 2011?

J.L.G.: Yo no hablaría de nombres propios con «ismos». Diría que hay un partido, que es el justicialista, que está en un proceso de organización. El 10 de marzo va a asumir de vuelta Néstor Kirchner como presidente y a mí me parece bien porque es una de las personas más representativas de la política argentina. De lo que estoy seguro es de que el justicialismo va a dar una muy buena respuesta dentro de este nuevo marco jurídico para la política argentina, que es la nueva Ley de Reforma Política que exige a todos los partidos políticos elecciones internas abiertas, simultáneas y obligatorias. Obviamente que elegir bien es fundamental, y para elegir bien tienen que prepararse bien los que busquen ser parte de esto.

P.: ¿Y usted se está preparando?

J.L.G.: A mí la vida me ha enseñado a manejar un karting, a ganar alguna que otra carrerita de karting, y manejar un Fórmula 1 es más o menos parecido, pero hay que testearse. No quiero que me malinterpreten: yo me animo a manejar un Fórmula 1 pero primero se tiene que dar todo un proceso de preparación, que pasa por la prudencia, por la necesidad de acuerdos, de poner los intereses comunes por delante, después los partidarios. Algunos creen que el negocio político es insultar a la Presidente, pero eso es pura especulación, es para salir en la tapa de los diarios. La política es otra cosa. Hay que pensar nuevas propuestas y construir consensos.

P.: ¿Cómo ve a la oposición?

J.L.G.: Yo lo que quisiera es tener la mejor oposición. La democracia lo necesita. Que ellos hagan lo que crean que más convenga y que en ese hacer, el país resulte beneficiado. Lo que sí creo que es una gran contradicción y en ningún país serio del mundo pasa es lo que está pasando acá con el vicepresidente. Debería definirse: no puede acompañar la fórmula presidencial y ser jefe de la oposición.

P.: ¿Es posible que desde la oposición se condicionen las finanzas del país?

J.L.G.: Yo espero que no, yo me quedo con la imagen de cuando se lanzó el Fondo del Bicentenario, que hasta el propio presidente del Central en ese entonces aplaudía y apoyaba, y los mercados también lo habían recibido muy bien, el riesgo-país bajó y ni siquiera hubo una crítica despiadada. Pero después se metió la urna de 2011 en el medio, empezaron las complicaciones y se judicializó el tema. Ahí creo que nos equivocamos. Yo estoy seguro de que el Fondo del Bicentenario nos sirve a todos: al Gobierno nacional, a las provincias, y también a los municipios. Nos da la posibilidad de tomar créditos y de recuperar la posibilidad de reinsertarnos en el sistema financiero internacional.

Entrevista de Sabrina Pont

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