29 de septiembre 2009 - 00:00

Alivió a empresarios el triunfo de Merkel

Ángela Merkel, reelecta el domingo como canciller de Alemania; y Guido Westerwelle, aliado para formar Gobierno, se encontraron ayer en la sede gubernamental. Aceleran el plan para afrontar la crisis.
Ángela Merkel, reelecta el domingo como canciller de Alemania; y Guido Westerwelle, aliado para formar Gobierno, se encontraron ayer en la sede gubernamental. Aceleran el plan para afrontar la crisis.
 Francfort - Los empresarios e industriales alemanes celebraron ayer la reelección de la canciller Ángela Merkel con una clara mayoría de centroderecha, coalición a la que juzgan como la más adecuada para devolver la dinámica a la primera economía europea.

«Es un voto claro para reformas valientes», se congratuló el presidente de la Federación alemana de Cámaras de Comercio e Industria (DIHK), Hans Heinrich Driftmann, en una entrevista al diario Berliner Zeitung.

«Una revisión de los impuestos a las sociedades y a los derechos de sucesión debe figurar en lo alto de la agenda», agregó, pidiendo una «disciplina presupuestaria de hierro» en la que «se revisen» las transferencias sociales y las subvenciones públicas.

La tarea no será simple para el futuro Gobierno integrado por demócratacristianos y liberales, ya que Alemania enfrenta la crisis económica más grande de la posguerra.

Si por una parte es «necesaria» la consolidación fiscal para evitar un aumento de la deuda pública, por otro lado también se debe crear un «medio ambiente favorable al crecimiento» para las empresas y los consumidores a través de una reducción de los impuestos y las cargas sociales, estimó el economista Alexander Koch, de HVB Unicredit.

Esta es una de las grandes promesas de los liberales del FDP, los nuevos aliados de los democristianos (CDU-CSU) de Ángela Merkel, que quieren simplificar el sistema fiscal alemán y bajar los impuestos en 35.000 millones de euros.

Además de un alivio fiscal, los círculos empresarios alemanes esperan también una desregulación del mercado laboral, proceso que ya había sido iniciado por el canciller socialdemócrata Gerhard Schröder (1998-2005) y que continuó en los últimos cuatro años con la «gran coalición» de democristianos y los propios socialdemócratas.

Reformas limitadas

«Seguramente el FDP va a impulsar reformas, pero el apetito reformista de Merkel parece limitado», matizó de su lado el economista Dirk Schumacher, del banco Goldman Sachs.

«La canciller no va a dejar que los liberales le dicten un cambio radical de objetivos», afirmó el Financial Times Deutschland, que recordó que Merkel, a la que califica de «socialdemócrata», tiene un Gobierno de centro.

Entre los múltiples problemas a los que hace referencia Merkel hay dos fundamentales: la deuda y el desempleo.

Las deudas públicas escalaron hasta una cota histórica de 1,6 billón de euros y hasta 2013 superarán los dos billones de euros, una suma que llega casi a la riqueza que Alemania genera en todo un año. Actualmente, la deuda pública aumenta 4.439 euros cada segundo.

Por otra parte, en el país más poblado de la Unión Europea (UE), el desempleo afecta a 3,5 millones de personas y a otro 1,4 millón se le recortó la jornada laboral en los últimos meses como medida para hacer frente a la crisis.