Allanamientos: ahora CFK pedirá la nulidad

Edición Impresa

El juez Claudio Bonadío comenzó ayer los procedimientos en los domicilios de la exmandataria, cuyo abogado defensor aduce que no se le permitió presenciar el operativo. También se realizó una inspección en el domicilio de Santa Cruz.

El juez Claudio Bonadio siguió ayer transitando innecesariamente por la cornisa de las nulidades para llevar adelante el promocionado allanamiento a las propiedades de Cristina de Kirchner tras el visto bueno del Senado. En el departamento de Juncal 1306, de la Ciudad de Buenos Aires, expulsó al abogado de la exmandataria, Carlos Beraldi, a contramano del Código Procesal Penal y expuso así a todo el procedimiento a un seguro pedido de anulación. Se llevó a cabo en "slow motion" con la Policía Federal desplegada desde el mediodía y con salida recién pasadas las 23 . A su vez, en su despacho, mantuvo la pulseada con el financista Ernesto Clarens y con José López, a quienes viene retaceando la homologación de sus acuerdos como "arrepentidos". Fuentes judiciales dejaron trascender que no satisfacen los alcances de sus delaciones pese a que se suponía que habían desnudado toda la trama de la pata financiera de los sobornos y de otros políticos involucrados. López -como adelantó Ámbito Financiero- jugaba como carta negociadora a casi un centenar de intendentes que tuvieron en sus manos obras descentralizadas bajo su cartera.



Temprano, había sido detenido Alberto Taselli, hermano de Sergio, cuyo domicilio aparecía referenciado en la trama de los "cuadernos". Denegó la excarcelación del concesionario de la Terminal de Retiro, Néstor Otero, y allanó su propiedad en Puerto Madero.

Tras la autorización del Senado, ayer Bonadio avanzó con los allanamientos en las propiedades de la expresidenta en Buenos Aires y en Río Gallegos. Así, pasadas las 12:05 la Policía Federal ingresó al edificio del barrio porteño de Recoleta donde reside la senadora, mientras simpatizantes permanecieron en la calle frente al domicilio en medio del operativo.

La expresidenta no estaba en su casa. Cristina de Kirchner había pasado la noche en el domicilio donde vive su hija Florencia en el barrio porteña de Constitución y por la tarde permaneció en el Instituto Patria, donde mantuvo reuniones y siguió las novedades de los operativos.

En el departamento de Recoleta, ante el llamado de la Policía, abrió la puerta el abogado de la exmandataria, Carlos Beraldi, quien luego debió retirarse sin poder presenciar el allanamiento. "El juez dio la instrucción directa para sacarme del domicilio y hacer lo que les parezca. Están ellos solos para hacer cualquier tipo de ilegalidad", consideró el letrado. Beraldi anticipó entonces que hoy mismo pediría la nulidad de los procedimientos y solicitará al Consejo de la Magistratura el juicio político del magistrado por lo que considera mal desempeño en sus funciones.

Activistas siguieron el operativo desde la calle con pancartas en la esquina de Juncal y Uruguay, que estuvo cortada al tránsito, y una bandera argentina con la leyenda "Fuerza Cristina"..

Cerca de las 14, comenzó el allanamiento en la casa de dos plantas en la capital de la provincia Santa Cruz y se prolongó durante tres horas y media, mientras que para hoy está previsto el tercer procedimiento judicial en la propiedad de los Kirchner en El Calafate. El operativo en el la calle Mascarello 441, del Barrió Jardín, incluyó una decena de efectivos de la Policía Federal con asiento en Río Gallegos, que ingresaron con perros detectores de drogas y de divisas. En ese domicilio tampoco había ningún integrante de la familia Kirchner y los encargados de abrir la puerta fueron el diputado provincial Matías Bezi, cercano a Máximo Kirchner, y el abogado local Daniel Cabezas.

Dejá tu comentario