En el marco de un operativo conjunto, la Dirección General de Aduanas y la Policía Federal allanaron seis bancos y cinco empresas del centro porteño ayer por la mañana en busca de información sobre operaciones de falsos procesos de importaciones (que se conocen coloquialmente como “SIMIS truchas”) que permitían fuga de divisas al tipo de cambio oficial.
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Allanaron empresas y bancos por girar u$s5,5 millones al exterior a través de importaciones truchas
El monto total de las presuntas estafas al Estados detectadas en el marco de esta investigación sería de al menos u$s5,5 millones. Por el momento, se habrían realizado 23 allanamientos en entidades de primera línea y habría dos personas detenidas: un contador y un empleado bancario. Así lo confirmaron a Ámbito fuentes oficiales y afirmaron que “allanaron muchos domicilios”.
Además, en uno de los allanamientos, en la localidad de San Miguel, se secuestraron cinco armas, tres armas largas y dos pistolas en automático, una pistola a bloque y se está investigando la procedencia.
La Aduana realizó la denuncia penal ante el Juzgado Nacional en lo Penal Económico Nº 9 a cargo del juez Javier López Biscayart, subrogado por el juez Marcelo Aguinsky y la Justicia pidió 13 órdenes de presentación para entidades financieras con el objetivo de obtener más información sobre los operadores de comercio exterior apuntados.
Los operativos fueron el resultado de un largo proceso de investigación, que apunta a probar que las entidades financieras y las empresas allanadas operaban para sacar dólares al tipo de cambio oficial y no traían nada al país, como declaraban que hacían. Se trataría de una abultada estafa al Estado. Al respecto, el director general de Aduanas, Guillermo Michel, señaló: “Estamos hablando de una asociación ilícita. Tenemos detenidos en el marco de este proceso a un contador y a un empleado infiel de un banco, que ofrecían estos servicios como falsos gestores para que empresas truchas se hicieran de dólares en el exterior, particularmente en cuentas en Miami”.
Por su parte, Carlos Ñamandú, comisario a cargo de delitos federales, acotó: “El contador sería el cabecilla”. Y añadió que “el mecanismo de fraude se origina fraguando empresas y documentación”.
La investigación surgió de agentes especializados de la Aduana que habían puesto la lupa en nueve declaraciones tipo SIMI que resultaron inexistentes. Así, se inició el proceso y, ahora, se avanzó con allanamientos a cargo del juzgado dirigido por López Biscayart. Se detectó la existencia de empleados infieles en algunas de las entidades allanadas y se investiga, en ese marco, a una red de falsos importadores que armaban carpetas con autorizaciones de importación truchas para girar dinero al exterior. Según se informó, simulaban importaciones con documentación apócrifa con el objetivo de girar divisas obtenidas a valor oficial a bancos radicados en Estados Unidos sin ingresar ninguna mercadería al país. “El único fin que tenían esas sociedades era presentar SIMIS apócrifas, que no tenían nada que importar, para hacerse de los dólares a valor oficial y después canalizarlos vía entidades financieras hacia el exterior”, detalla una fuente.
Colaboración
internacional
La Aduana solicitó la colaboración de la Financial Crimes Enforcement Network (FinCen) para que aporte información económico-financiera de registros estadounidenses. Estos datos son esenciales para dilucidar la maniobra en su totalidad, incluido el rulo financiero y el entramado de sociedades utilizadas.
No es la primera vez que se detectan este tipo de operaciones. El operativo se realiza dos meses después de otro similar que Aduana y Gendarmería realizaron el 9 de mayo pasado.
En ambos casos, la maniobra investigada conocida como “rulo financiero”, consistió en empresas que realizaban giros a sociedades constituidas en el exterior sin comprar nada de ellas para hacerse de dólares al valor oficial y luego venderlos al valor del blue. De esta manera, aprovechaban la diferencia de precio con el informal para sacar ventaja económica.

