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Alta dependencia de exportaciones petroleras retrasa a países árabes
A contramano de la apariencia de prosperidad que emana de su riqueza petrolera, estos países exhiben muy bajos niveles de desarrollo económico.
«Las economías árabes, que dependen del petróleo en el 70% de sus exportaciones y no invirtieron en infraestructura, agricultura y manufactura, son 'rehenes' de las fluctuaciones mundiales en los precios», explica Khadduri. La caída en el precio del petróleo a los u$s 60 el barril desde sus u$s 147 de hace un año expuso vivamente la vulnerabilidad económica de la región.
La ONU concluyó que la falta de diversificación económica ha contribuido a la inseguridad de los gobiernos autoritarios de la región y a un patrón de intervenciones militares extranjeras y conflictos armados. Los regímenes no se han ajustado a los desiertos en expansión, la creciente escasez de agua o al crecimiento de la población de menos de 25 años al 60%, indicó el informe.
«No es sólo cuestión de política o buen gobierno. Es la manera en que se maneja la economía. Eso tiene que ser reformado. Países asiáticos y latinoamericanos con menos ingresos han logrado un desempeño mucho mejor y tienen una mayor participación del comercio», consideró Adel Abdellatif, subdirector de la oficina de países árabes del Programa de Desarrollo de la ONU.
Indicadores clave muestran que los países árabes están todavía muy rezagados con respecto al este de Asia y Latinoamérica. La región tiene la tasa de desempleo más elevada del mundo: el 14,4%, en comparación con el promedio mundial del 6,3%. Los nacimientos de bajo peso, un promedio del 12%, son dos veces más frecuentes que en el este de Asia. La región árabe, junto con el África subsahariana, son las únicas dos regiones en el mundo en las cuales el hambre siguió en aumento durante los últimos veinte años, para alcanzar al 10% de la población.
«Muchos países árabes están recurriendo a economías cada vez más orientadas a las importaciones y basadas en los servicios», afirmó la ONU. «El tipo de servicios encontrado en la mayoría de los países árabes corresponde al nivel inferior de la cadena de adición de valor, contribuye poco al desarrollo del conocimiento local y encasilla a los países en posiciones inferiores en los mercados mundiales», agregó.
Así, el organismo recomendó que los líderes árabes expandan los derechos de las mujeres, que proporcionen financiación para el desarrollo rural y agrícola, que inviertan en infraestructura de agua y que aumenten la investigación en cosechas que puedan cultivarse en climas áridos y secos.
Agencia Bloomberg


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