4 de agosto 2009 - 00:00

Aluar: u$s 100 M para ampliar su planta de Madryn

Javier Madanes Quintanilla
Javier Madanes Quintanilla
Aluar sigue buscando fondos en el mercado: ayer anunció que colocará una obligación negociable (ON) por u$s 100 millones, la segunda etapa de un programa por u$s 300 millones aprobado por la Comisión de Valores en mayo último. Ese mes, la empresa ya había colocado u$s 50 millones. Llamativamente, el comunicado no menciona plazo ni tasa de interés y tampoco trascendió quiénes serían los posibles tomadores de la ON.

Los fondos que se espera obtener se aplicarían en su totalidad a financiar el agresivo plan de expansión de la principal fábrica de aluminio de la región, que apunta a duplicar la capacidad de producción de su planta de Puerto Madryn.

En el mercado se mencionó la posibilidad de que la empresa apuntara también a «hacer caja»: es que de manera casi simultánea, la firma que tiene a Javier Santiago Madanes Quintanilla como principal accionista reveló haber rescatado de manera anticipada una deuda de u$s 160 millones, lo que podría dejarle un «agujero» en su flujo de fondos.

El préstamo había sido otorgado en 2006 por el Citigroup Global Markets y otros acreedores, por un total de u$s 300 millones. Sin embargo, fuentes cercanas a Aluar advirtieron que el rescate anticipado se hizo con dinero aportado por los dos accionistas mayoritarios: el propio Madanes Quintanilla y su primo Daniel Friedenthal. El informante admitió que «efectivamente se busca mejorar el perfil de la deuda, pero no colocando bonos en el mercado, sino con fondos propios de los accionistas principales».

La ON por u$s 100 millones será colocada por el Citigroup, que es la entidad financiera elegida por Aluar para todas estas transacciones. Según trascendió, el banco tendría ya precolocada la totalidad de la emisión, que se cerraría -según aseguran las fuentes- antes de que termine esta semana.

El avance de Aluar en su plan de expansión no deja de sorprender, dado que se produce en una coyuntura en la que el consumo mundial de aluminio cayó el 40%, en línea con lo sucedido con la industria automotriz, su principal cliente.

Originalmente, la empresa apuntaba a duplicar su capacidad de producción, llevándola de las 270.000 toneladas anuales que se hacían en 2006 a unas 530.000 toneladas/año. En la actualidad, después de la ampliación de la fábrica inaugurada hace dos años, su capacidad está en unas 410.000 toneladas anuales, pero es un secreto bien guardado cuándo se llegará a la meta.

Sucede que desde el anuncio de la duplicación de capacidad -por entonces el presidente aún era Néstor Kirchner- hasta la fecha se desató una de las peores crisis globales de que se tenga memoria, que arrastró a las fábricas de vehículos. Por eso, la fecha en la que se terminará la ampliación dependerá de la recuperación del consumo.

En abril pasado, Madanes Quintanilla había anunciado un aporte de u$s 250 millones también para avanzar en el proyecto de ampliación, a pesar de que la tonelada de aluminio, que llegó a cotizar cerca de u$s 3.200, había ya perdido más del 50% de su valor internacional. El crédito por u$s 300 millones, parte del cual (u$s 160 millones) se precanceló ayer, también fue aplicado al mismo fin.

Lo llamativo de esta precancelación es un dato que se incluye al final del comunicado bursátil: con dicha precan-celación «se redujeron hasta u$s 51,1 millones las garantías conferidas oportunamente por terceros para asegurar su pago». Esos «terceros» son, obviamente, los dueños de Aluar, y las garantías serían depósitos en efectivo y acciones de la firma. Al momento de anunciarse el aporte de los accionistas por u$s 250 millones, el pasivo de la firma superaba los u$s 800 millones, lo que provocó alguna especulación respecto de un posible «cram down» (canje de acreencias por acciones de la deudora). El rescate anticipado de ayer aventaría esta posibilidad, al menos en la coyuntura actual.

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