7 de mayo 2012 - 00:00

Amanece que no es poco

La mañana del sábado nos regalaba la primera alegría: Instituto empataba en Córdoba, y de ganar nosotros, achicábamos la diferencia para ponernos nuevamente «a tiro» como antes de jugar con Aldosivi.

A propósito de Aldosivi, los jujeños parecían dispuestos a imitar a los marplatenses con la firme intención de no irse goleados del monumental.

El comienzo del partido fue una síntesis del primer tiempo: River dormido. Porque apenas movió la pelota Cavenaghi, los jugadores quedaron petrificados creyendo que había un minuto de silencio.

A partir de ahí todo, absolutamente todo fue de River. Pero todo no siempre es mucho y tampoco es siempre suficiente.

River regaló un tiempo entero, que con un equipo que viene sólo a defenderse y ni siquiera tiene un esquema de salida de contra, termina siendo muy peligroso.

Una combinación entre Ponzio y Cavenaghi dejó solo a Fernando para definir de derecha ante la salida del arquero, y la pelota se fue inexplicablemente por arriba del travesaño.

-Nooo!!! No ligamos unaaa!!! Patea setenta veces y es gol!!! No lo puedo creer!!!

A los 36 minutos, otra vez Díaz de cabeza llegó con claridad, pero el arquero jujeño desvió brillantemente al córner.

-Pero la PQLP!!! ¿Cuándo vamos a tener la suerte de los primos que la embocan siempre de piñata?!!! Me cago en la mar salada!!! Todos los arqueros se atajan la vida contra nosotros!!!

Apenas comenzada la segunda etapa, Almeyda movió la estantería y entró el pibe Ocampos en reemplazo del timorato Sánchez, que perdió su nivel hace unos cuantos partidos. Se fueron Cavenaghi lesionado y Vella para que ingresaran el Chori y Rogelio Funes Mori. Y un minuto después que la gente comenzara a cantar el «Movete, River, movete», himno del disconformismo futbolero, Domínguez desbordó por derecha, metió un centro abierto y pasado al segundo palo, y una vez que la pelota sobró la salida del arquero, apareció la bocha calva del Rey David para meter un «tête» (cabezazo) y abrir el marcador.

-Goolll, gooolll, goolll. David, David, el Rey David!!! Grande, francés; qué grande sos, querido!!! Este gol puede valer el ascenso, lo vamos a gritar toda una vida!!! Ay, River, qué manera de sufrir, LPQLP!!!

¿Sabés qué me pasa con Trezeguet? Sus goles me emocionan, como los que hacía el chileno Salas, una mezcla de grito con admiración e idolatría. Es un orgullo que este tipo juegue para nosotros!!!

A partir de ahí River manejó la pelota, los jujeños se animaron poco, pero no definimos y sufrimos hasta el final. Es cierto que hubo una que otra jugada con cierto peligro, pero tampoco como para tirar manteca al techo.

River ganó y eso era lo que debía hacer. A tiro de Instituto, y alejando un poco esa caterva de fantasmas que merodeaba el monumental. Parece que del sufrimiento no nos vamos a salvar, pero me gustó el interminable abrazo de todos al finalizar el partido. Sigamos abrazados juntos para volver a la «A».

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