17 de febrero 2012 - 00:00

Amplia censura en la ONU al régimen sirio

Un joven sostiene una paloma muerta, hallada entre los escombros de un edificio de la ciudad de Idlib, bombardeada por las fuerzas del régimen de Bashar al Asad. La resistencia utiliza palomas mensajeras para romper el bloqueo.
Un joven sostiene una paloma muerta, hallada entre los escombros de un edificio de la ciudad de Idlib, bombardeada por las fuerzas del régimen de Bashar al Asad. La resistencia utiliza palomas mensajeras para romper el bloqueo.
Nueva York - La Asamblea General de la ONU aprobó ayer, por amplia mayoría, una resolución que condena la brutal represión del régimen sirio de Bashar al Asad contra la población civil, tras una violenta jornada que dejó al menos 41 muertos.

La resolución, presentada en la Asamblea General menos de dos semanas después del veto de Rusia y China a una iniciativa similar en el Consejo de Seguridad, fue adoptada por 138 votos a favor, 12 en contra y 17 abstenciones.

Entre los que se opusieron a la resolución estuvieron Rusia, China, Irán y los países latinoamericanos del ALBA (Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, integrada entre otros por Venezuela, Cuba, Bolivia y Nicaragua).

Pero, a diferencia del Consejo de Seguridad, en la Asamblea General de Naciones Unidas no existe el derecho a veto, aunque al mismo tiempo el texto aprobado no es vinculante ni habilita una intervención extranjera.

La propuesta votada expresa la «grave preocupación» por el deterioro de la situación en Siria y condena las «violaciones continuas y sistemáticas de los derechos humanos y las libertades fundamentales por parte de las autoridades sirias».

Además, insiste en la necesidad de aplicar el plan propuesto por la Liga Árabe, que impulsa una transición a un sistema democrático y pluripartidista, aunque no menciona en forma expresa que Asad ceda su cargo.

Al presentar el texto, el embajador egipcio ante la ONU, Osama Abdelchalek, pidió en nombre de la Liga Árabe una «respuesta inmediata» ante una «inaceptable escalada» de la violencia en Siria, aunque dejó claro su «rechazo a una intervención extranjera».

Además de su valor simbólico, la votación otorga espacio a la Liga Árabe, que ya anunció que planea una intervención armada más allá de lo que decida el Consejo de Seguridad.

Tal como había ocurrido en el Consejo, Rusia había exigido sin éxito varias enmiendas al proyecto, entre ellas borrar la lista de abusos cometidos por Damasco contra civiles y exigir «el fin de los ataques por grupos armados» de la oposición siria.

Por ello, para el representante ruso ante la ONU, Vitaly Shurkin, Moscú no tenía más opción que «votar en contra» tras el rechazo a sus enmiendas.

Agencias AFP y ANSA

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