Analizan otorgar subas para calmar a gremios

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Acorralados por una agenda de principios de año que inexorablemente impone la discusión salarial como uno de los temas excluyentes, los gobernadores ya analizan la concesión de nuevas subas para calmar la voracidad gremial de estatales y docentes, ante la incipiente amenaza de una andanada de medidas de fuerza que podría empañar el inicio del ciclo lectivo y la normal prestación de servicios públicos.
Sin embargo, advierten que los porcentajes de incrementos serán inferiores a los de 2008, producto de las potenciadas urgencias financieras desatadas por el impacto de la crisis financiera internacional, que disparó mermas en la coparticipación federal y en las recaudaciones locales.
La vidriera de la puja salarial que se viene será la negociación docente, que se anticipa ardua y que tendrá como eje rector las inminentes paritarias nacionales que se desarrollarán en el Palacio Pizzurno.
Sin embargo, las conversaciones con los maestros provinciales ya están a punto de arrancar (por caso, se iniciarán en los próximos días en territorio bonaerense).
En varios distritos -como en Catamarca y Entre Ríos-, los sindicatos ya blanden el fantasma de un comienzo de clases marcado por los paros.
Caso testigo

Ese tironeo marcará luego, como caso testigo, el nivel de incrementos al que podrán aspirar los estatales locales.
En este marco, por caso, el gobernador mendocino Celso Jaque (recién retornado de sus vacaciones) mantuvo un encuentro en las últimas horas con su ministro de Hacienda, Adrián Cerroni, para comenzar a analizar la viabilidad de un incremento salarial, aunque aclaró que se activará por paritarias. El telón de fondo es el de una protesta multisectorial inminente.
En Misiones, en tanto, el gobernador renovador Maurice Closs anunció una suba de $ 100 que se incorporará al salario básico de los docentes.
En general, la postal se tiñe de una catarata de advertencias de gobernadores y de sus ministros respecto de los límites que la recesión económica -por la crisis del agro y, luego, por la debacle mundial- impone a las cuentas locales.
En esa línea, el mandatario entrerriano Sergio Urribarri reclamó «prudencia, sensatez y responsabilidad» a los docentes, que ya piensan en no volver a las aulas si no ven saciados sus reclamos. «Hay presagios tremendos que adelantan la pérdida de millones de puestos de trabajo en el mundo, que en proporción nos afecta a nosotros también», advirtió.
En sintonía, el ministro de Hacienda de Santa Cruz, Juan Manuel Campillo, remarcó que «sería una tremenda irresponsabilidad pactar un número que después no se pueda sostener» y que se deberán tomar «medidas responsables y sostenibles en el tiempo».
«Las paritarias están abiertas y el porcentaje salarial se va a determinar en función de la evolución de nuestros recursos», resaltó el funcionario justicialista Daniel Peralta.

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