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Antártida: temor por daños del turismo aventura
Mañana, a las 18.30, en el Palacio San Martín, Héctor Timerman encabezará la ceremonia junto a ministros de la región e invitados especiales. Asistirán también los jefes de las delegaciones extranjeras presentes para la 34ª Reunión Consultiva del Tratado Antártico, el principal ámbito de decisión a nivel internacional sobre el continente blanco que sesiona en Buenos Aires hasta el 1 de julio.
Este encuentro fue inaugurado el lunes pasado por el ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, pues Timerman estaba en viaje a Nueva York para presentar el reclamo por Malvinas ante el Comité
de Descolonización de la ONU.
La esencia del Tratado Antártico es proteger al continente helado de conflictos políticos internacionales, en particular de pretensiones soberanas, aunque se sabe no hay país que no haya generado iniciativas que en el plano estratégico buscan sostener la presencia territorial.
Antecedentes
El jefe de la diplomacia hará mención a la centenaria actividad ininterrumpida que lleva el país en las bases permanentes y temporarias y a la cooperación científica internacional de los programas ejecutados por la Dirección Nacional del Antártico, organismo dependiente de la Cancillería, a cargo de Mariano Mémolli.
En ese marco, acentuar los controles al turismo de aventura es el objetivo que señaló Timerman a la delegación criolla que participa de la Reunión Consultiva. Es en este foro donde se toman decisiones sobre la conservación y el manejo de los ecosistemas y la regulación de las actividades humanas en la Antártida.
La comunidad científica y los organismos ambientalistas notan que cada año aumenta el número de visitantes -por fuera del sistema de turismo regulado a gran escala, los cruceros- que arriban a la Antártida en veleros o por medios aéreos alternativos. «Esta circulación de personas aunque pequeña, pone en riesgo el ambiente, no conocen las pautas internacionales de conservación que rigen al turismo antártico y suelen pulular sin el control de los países miembro», afirmó Mémolli.
Observadores
A los más de 30 países firmantes del tratado que están presentes en la Reunión Consultiva, se agregan cerca de 10 organismos observadores internacionales relacionados con la Antártida que también han presentado propuestas de trabajo. Algunos de estos son el Comité Científico para la Investigación Antártica (SCAR), el Consejo de Administradores de Programas Antárticos Nacionales (COMNAP), la Coalición Antártica y del Océano Austral (ASOC) enfocada en el medio ambiente y la Asociación Internacional de Operadores Turísticos Antárticos (IAATO), que agrupa a los operadores que promueven el turismo seguro y responsable, todos los cruceros están asociados a esta entidad.
En las deliberaciones que se llevan a cabo en el salón de convenciones del Sheraton Park Tower, se observó cierta incomodidad de la delegada británica de ASOC, porque surgió el dato de un velero de bandera francesa que provocó un incidente en la base antártica de Ucrania. Es el tipo de actividad que precisamente pretende controlar el país, el yate en cuestión había partido de Puerto Williams (Chile) con destino a las Malvinas, recaló allí para levantar el pasaje y luego se dirigió a aguas antárticas. El archipiélago en disputa con Gran Bretaña es uno de los puntos que utilizan los navíos de pequeño porte antes de adentrarse en las aguas antárticas.

