2 de noviembre 2010 - 00:32

Antiguos laderos de Lula se sumarán al gabinete de Dilma

• SE ESPECULA CON UN REGRESO DEL EX PRIMER MINISTRO DE HACIENDA ANTONIO PALOCCI, RESPETADO POR EL MERCADO

TODOS LOS HOMBRES DE LA PRESIDENTA. Paulo Bernardo, un cuadro fuerte del Partido de los Trabajadores, podría convertirse en el jefe de Gabinete de Dilma Rousseff. Antonio Palocci, ex ministro de Hacienda de Lula da Silva y hombre de excelente imagen en los mercados, parece destinado a volver al juego grande. Marco Aurélio Garcia, actual asesor de política exterior, seguirá cerca del poder, acaso como canciller. Otro hombre fuerte del PT, Aloizio Mercadante, también desembarcaría en el gabinete.
TODOS LOS HOMBRES DE LA PRESIDENTA. Paulo Bernardo, un cuadro fuerte del Partido de los Trabajadores, podría convertirse en el jefe de Gabinete de Dilma Rousseff. Antonio Palocci, ex ministro de Hacienda de Lula da Silva y hombre de excelente imagen en los mercados, parece destinado a volver al juego grande. Marco Aurélio Garcia, actual asesor de política exterior, seguirá cerca del poder, acaso como canciller. Otro hombre fuerte del PT, Aloizio Mercadante, también desembarcaría en el gabinete.
San Pablo - El actual ministro de Planificación, Paulo Bernardo, y el diputado y ex ministro de Hacienda Antonio Palocci se perfilan como los principales «escuderos», en particular, de los cuidados del área económica, en el Gobierno de Dilma Rousseff, la llamada «Dama de hierro», quien fue electa el domingo como la primera presidenta de Brasil. Pero también detrás de la presidenta, que asumirá el cargo el próximo de 1 de enero tras vencer en la segunda vuelta electoral al candidato opositor José Serra por más de 10 puntos porcentuales, están otros hombres destacados y polémicos de la política brasileña en la última década, como el ex ministro jefe de la Casa Civil (jefe de Gabinete), José Dirceu; el asesor especial de Asuntos Internacionales de la presidencia, Marco Aurélio Garcia, y el primero en la línea de sucesión, el vicepresidente electo Michel Temer, un experimentado y habilidoso político que comanda el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), el principal de la base aliada..., sin dejar de mencionar, obviamente, al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el mentor y principal responsable por la elección de su sucesora.

El principal indicado para ocupar la Jefatura de Gabinete, la estratégica cartera que catapultó a la presidencia a la propia Rousseff, es el ministro Paulo Bernardo, uno de los miembros de la cúpula del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), al que llegó como representante de los sindicatos del sector bancario. Paulo Bernardo ha sido diputado varias veces y fue secretario de Finanzas del estado de Mato Grosso do Sul y del municipio de Londrina, en Paraná. En 2005, el entonces diputado asumió la cartera de Planificación, Presupuesto y Gestión, en la que relevó a Guido Mantega, quien pasó al Ministerio de Hacienda en lugar de Antonio Palocci, el pionero de la conducción económica en el Gobierno de Lula y que salió por un escándalo de corrupción. «Siendo un petista de base, el ministro Paulo Bernardo no es un radical de choque con la oposición. Combina la condición de técnico, por el manejo de las finanzas, y de político, por su amplia experiencia como diputado. Es una persona que no se ha visto envuelta en escándalos y pienso que le ha llegado la hora de ser más protagonista en el Gobierno», comentó a Ámbito Financiero el analista Luiz Carlos Frezza.

Tranquilidad

El nombre de Antonio Palocci, a pesar de su salida por la violación del secreto bancario de un casero que sirvió como testigo en una investigación de corrupción que involucró a políticos, banqueros y empresarios, es un hombre visto «con buenos ojos» por el mercado y por la oposición. La continuidad de la política económica aplicada por Palocci cuando asumió el Ministerio de Hacienda tranquilizó el agitado movimiento del mercado, después de la incertidumbre por la elección en 2002 de un ex líder sindical como Lula. En los debates de la campaña, el propio Serra destacó el papel de Palocci en el Gobierno y evitó citar su nombre en los ataques por los escándalos que golpearon al oficialismo. Palocci, reelegido como diputado, estuvo al lado de Rousseff en la campaña, y de acuerdo con los analistas, su retorno al gabinete ministerial es bastante probable. No obstante, se desconoce el nuevo papel que asumirán el actual ministro Mantega, un destacado militante del PT, y el presidente del Banco Central (BC), Henrique Meirelles, que estuvo firme durante los dos mandatos de Lula, a pesar de sus orígenes políticos en partidos de la oposición. El economista Delfim Neto, ex ministro de Hacienda durante de la dictadura militar y blanco de los ataques del PT cuando era partido de oposición, paradójicamente se aproximó al Gobierno de Lula y podrá también ganar protagonismo con la nueva presidenta.

La afinidad de Dirceu y Rousseff nunca fue un secreto, y a pesar del ex ministro, no ha estado presente «visiblemente» en la campaña, la oposición atacó su pasado y su salida abrupta del Gobierno en el primer mandato petista, cuando era incluso sin discusión el principal «presidenciable» para empuñar la bandera que dejaría Lula. El papel de Dirceu es todavía una incertidumbre en el Gobierno de Dilma, al que se unirán muy seguramente el senador saliente Aloizio Mercadante, derrotado en su disputa para llegar a la gobernación de San Pablo, y Ciro Gomes, un carismático líder del Partido Socialista Brasileño (PSB) y que ya fue ministro de Integración Nacional (obras públicas). «Mercadante y Gomes tienen todo el perfil para convertirse en ministros estratégicos de Dilma, incluso los veo más próximos que (el ministro de Defensa, Nelson) Jobim, que hasta antes de la campaña se mantenía como uno de los hombres fuertes de Lula», apuntó Frezza. Como consejero y hasta como canciller, se menciona en algunos medios el nombre de Marco Aurélio Garcia, quien a pesar de carecer de una carrera diplomática, fue «pieza clave» para Lula en asuntos relevantes de la política externa, como las crisis en Bolivia, Venezuela y Colombia.

Críticas

La presencia en la campaña de Rousseff de los polémicos ex presidentes José Sarney y Fernando Collor de Mello fue objeto de críticas y ataques por parte de la oposición, pero, sin duda, uno de los principales asuntos con los que deberá lidiar la nueva mandataria será el de la sombra de su antecesor y mentor, Lula.

«Para mí, ése es el principal reto de Dilma, gobernar por cuenta propia y hacer que el pueblo que la eligió deje de compararla con Lula. El apoyo de él fue el principal factor para su elección, pero ese respaldo le va a costar caro a ella, que es una gestora, pero que no tiene experiencia política en cargos por elección popular», comentó el politólogo. Lula, sin embargo, manifestó el domingo después de votar en Sao Bernardo do Campo que se «alejará» del Gobierno de su sucesora. «No existe ninguna posibilidad de que un ex presidente participe del Gobierno brasileño, sea quien fuere. Todo el mundo sabe lo que yo pienso y yo pienso que Dilma, electa, necesita construir un Gobierno que sea con la cara de ella, del modo de ella. Tiene que ser con personas en las que ella confía, con personas que ella pueda colocar y que nadie las pueda retirar. Al ex presidente de la república le resta sólo hacer fuerza para que Dilma haga más y consiga hacer más escuelas, más salud, más empleo. Es lo que le pido a Dios», afirmó Lula.

Dejá tu comentario