6 de octubre 2011 - 00:00

Apareció River

Fernando Cavenaghi se despachó con tres goles que le van a dar mucha confianza. El capitán de River fue clave para la goleada ante Atlanta.
Fernando Cavenaghi se despachó con tres goles que le van a dar mucha confianza. El capitán de River fue clave para la goleada ante Atlanta.
Era el partido que esperaban sus hinchas y fundamentalmente los jugadores. River necesitaba una goleada así para ganar confianza y empezar a adaptarse a una categoría de la que tiene que salir en un año.

Es cierto que Atlanta dio muchas ventajas y que su arquero Rodrigo Llinás tuvo una de sus peores actuaciones, pero River jugó con mucha seguridad en todas sus líneas y fue elaborando la goleada con personalidad y paciencia.

Ante la lesión del «Chori» Domínguez, Matías Almeyda volvió al 4-4-2 y le dio mucha importancia a sus carrileros: Carlos Sánchez por derecha y el juvenil Hernán Ocampos por izquierda para alimentar a un Fernando Cavenaghi que estuvo con todas las luces prendidas y a Andrés Ríos, que cumplió con su función de distraer marcas.

El partido se definió en el primer tiempo con los goles de Martín Aguirre a los 13 minutos, tras un rebote corto de Llinás y de Fernando Cavenaghi, tras un error compartido entre el arquero y Cherro a los 19.

Con el gol de Hernán Ocampos sobre la hora River se dio cuenta que podía golear y fue en búsqueda de ello en el segundo tiempo, donde no tuvo piedad de un Atlanta desordenado y destrozado anímicamente. Fueron siete y pudieron ser diez, pero son nada más que tres puntos en una lucha a la que faltan 29 fechas y que tendrá el domingo otro capítulo cuando enfrente a Huracán en el Tomás Ducó.

River quedó primero con 19 puntos, seguido de Instituto a un punto y Gimnasia de Jujuy a dos, pero con un partido menos, por lo que cuando complete su partido con Chacarita lo puede superar.

River venía sin perder, pero también sin convencer. No encontraba la forma de desnivelar con sus grandes individualidades, pero esta vez apareció en todo su esplendor y le puede servir para empezar a convencerse a sí mismo.