Apoyos y protestas en la nueva Av. Santa Fe

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Con disturbios y oposiciones de los vecinos de Palermo, quedó inaugurado ayer el contracarril de la avenida Santa Fe, entre las calles Borges (Plaza Italia) y Anchorena, excepto en el último tramo comprendido entre República Árabe Siria y la cuadra del Jardín Botánico, que es exclusivo para el transporte público.

Transeúntes circunstanciales y comerciantes del barrio se concentraron en las cuatro esquinas de Anchorena y Santa Fe poco antes de las 11, hora en la que se hizo doble mano la avenida, para expresar opiniones a favor y en contra de la medida.

«Quedan tres carriles para la circulación hacia el centro, pero los automóviles particulares podrán utilizar como alternativa las calles Güemes y Lucio N. Mansilla, que fueron liberadas del tránsito de colectivos», explicó el Gobierno porteño, después de abrir con sentido sudoeste-noreste a todo tipo de tránsito dos carriles de Santa Fe.

El plan de movilidad contempla que en el tramo de doble mano de Anchorena a Borges, sólo por la cuadra del Jardín Botánico no podrán circular los automóviles particulares, de lunes a viernes de 8 a 20, y que el plan incluye un cambio de recorrido de las líneas 12, 15, 18, 28, 34, 36, 39, 55, 57, 64, 68, 110, 111, 141, 152, 188 y 194.

Además, se advierte que, «por tratarse de una avenida de doble mano a lo largo de 17 cuadras, los automóviles particulares no podrán girar a la izquierda en ese tramo».

El primer vehículo en ingresar ayer por el nuevo carril de 17 cuadras en dirección sudeste-noreste fue un taxi y le siguió un colectivo de la línea 152, a las 11 en punto, ante decenas de vecinos y transeúntes que tomaron fotos del momento.

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