2 de marzo 2010 - 00:00

Apuro en el Congreso por derogar ya el DNU

Oposición y oficialismo se mezclaron ayer en las bancas. Miguel Pichetto compartió fila con Diana Conti. Delante de ellos, dos de los senadores peronistas que vuelven hoy a despertar dudas: la santafesina Roxana Latorre y el pampeano Carlos Verna.
Oposición y oficialismo se mezclaron ayer en las bancas. Miguel Pichetto compartió fila con Diana Conti. Delante de ellos, dos de los senadores peronistas que vuelven hoy a despertar dudas: la santafesina Roxana Latorre y el pampeano Carlos Verna.
La oposición intentaba anoche unificar la estrategia para enfrentar el nuevo DNU que firmó ayer Cristina de Kirchner y que liberó el uso de las reservas para cancelar deuda con bonistas. Diputados y senadores del radicalismo, la Coalición Cívica, el socialismo, el macrismo y el peronismo disidente comenzaron por la tarde a intentar armar un esquema de ataque a la decisión del Gobierno en las dos cámaras. El anuncio general de todos los bloques confirmó la decisión de avanzar en la derogación del nuevo DNU en la sesión de Diputados de mañana e intentar que la Justicia dicte también en este caso una medida cautelar que frene la aplicación. Pero no todas las causas contra el Fondo del Bicentenario son iguales, y tampoco las situaciones en el Senado y en Diputados. Por lo pronto, Elisa Carrió avanzó sobre el resto de los bloques y ayer le envió una carta documento a Mercedes Marcó del Pont en la que le exige que se abstenga de transferir las reservas a las cuentas del Tesoro, bajo amenaza de denunciar penalmente a ella y al resto del directorio por incumplimiento de los deberes de funcionario público.

Tanto el PRO y la Coalición como el radicalismo decidieron arrancar hoy con una presentación en la Justicia, cada uno en la causa que iniciaron originalmente contra el DNU del Bicentenario, para que se amplíen las medidas cautelares que dictó en el primer caso alegando que el nuevo DNU tiene la misma naturaleza y el mismo objeto que el anterior.

Ricardo Gil Lavedra trabajaba anoche en esa presentación después de una tarde completa en que todos los bloques se habían reunido en Diputados y en el Senado para unificar una postura: «No hay ninguna necesidad ni urgencia para cambiar un DNU por otro. El Congreso está en pleno funcionamiento y es una burla que en el inicio de las sesiones ordinarias del Congreso la Presidenta pretenda legislar. La Constitución lo prohíbe», decía Gil Lavedra.

Presentación

Hoy por la mañana, Federico Pinedo y Patricia Bullrich, por su lado, harán una presentación similar en la causa que abrieron contra el DNU del Bicentenario y que originó la primera medida cautelar que congeló el uso de reservas para cancelar deuda.

En el Senado, el radical formoseño Luis Naidenoff llevará la discusión del nuevo decreto a la reunión de hoy de la Comisión de Labor Parlamentaria.

Pero no es mucho lo que la oposición podría hacer allí esta semana: para debatir un rechazo al DNU, primero necesitan un dictamen de la Comisión Bicameral de trámite legislativo; para convocarla, primero debe ingresar al Senado ese nuevo DNU y luego tiene 10 días para expedirse. En esa Bicameral, los números están empatados, por lo que si el kirchnerismo quiere restar el quórum, podría no reunirse.

De todas formas, la oposición hará el intento. El acuerdo que consiguieron establece un llamado para hoy a la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo, y mañana a una sesión especial y reunión de Asuntos Constitucionales, en el que intentarán sacar dictamen de un proyecto que impida el uso de reservas. Le pidieron al radical Naidenoff, uno de los secretarios de la Bicameral de los decretos, ya que no tiene presidente, que convoque hoy mismo a esa reunión.

Hechos

Con las reservas transferidas a las cuentas del Tesoro, la oposición corre ahora detrás de hechos. Es cierto, de todas formas, que un rechazo en el Congreso al nuevo DNU del Fondo de Desendeudamiento obligaría al Gobierno a devolver a las reservas todos los fondos que no se hubieran utilizado y que ayer fueron transferidos al Tesoro.

Ayer, las reuniones se dieron en el despacho del radical Oscar Aguad en Diputados, adonde fueron desde Margarita Stolbizer, el socialismo, Federico Pinedo, Felipe Solá, Adrián Pérez hasta Graciela Camaño. Por los 11 del centroizquierda concurrió Claudio Lozano, cerrando todo el arco opositor. Camaño mantuvo también reuniones aparte con Rogelio Frigerio, Jorge Sarghini y Alberto García Lema.

Por la tarde, desde el radicalismo, además de coordinar la sesión especial de mañana en Diputados para intentar derogar allí el nuevo decreto utilizando la convocatoria que había sido hecha para rechazar el DNU del Bicentenario, se llegó a anticipar que podrían denunciar penalmente a los miembros del directorio del Central y a la propia Cristina de Kirchner. El macrismo analizaba, junto con la presentación que hará a la Justicia, atacar al Gobierno por estafa procesal al utilizar un DNU similar al del Bicentenario, con la misma naturaleza jurídica y el mismo objeto para disponer de las reservas eludiendo el freno de la Justicia.

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